Mostrando entradas con la etiqueta sociologia del arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sociologia del arte. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de julio de 2016

PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo.

Hoy me siento un poco aturdida y benévola. Seré breve.

15 € por un cazo de cocina con la palabra PUNK impresa. Menos mal que esto iba de punk y no de capitalismo. Punk hubiera sido robar la taza. Como diría Johny Rotten:"¿Nunca os habéis sentido estafados?"

A buen entendedor, pocas palabras.

No voy a hacer ningún discurso sobre el punk, su nacimiento, su procreación entre diversos sectores culturales, sus lemas,o su (no) muerte. Doy por sentado el conocimiento sobre estos hechos si se tiene interés en la exposición bajo este título. 

Me gustaría destacar positivamente las obras y trabajos de artistas como Raisa Maudit, Jordi Colomer, del colectivo de artistas parisino Claire Fontaine,y DETEXT.

Maudit presenta una pieza de video-arte en la que,a modo de parodia,ella misma es entrevistada hablando irónicamente sobre su éxito en ventas, exposiciones, ferias, coleccionistas, y como se la rifan los galeristas. No obstante, la imagen de la vejación personal es evidente, la prostitución del arte, el humor escabroso...que critica el sistema del arte en un auténtico "no future".
Es esa denuncia irónica y de doble filo por parte del artista que deja ese sabor ácido en el espectador...

Art Global Art Fair, 2012. Raisa Maudit

Colomer, con su obra títulada NoFuture, desarrolla su acción performática paseandose en un coche,con un cartel luminoso de dicho lema, por las calles desiertas de una ciudad en la madrugada, haciendo tanto ruido como sea posible.
Ese estruendo en la calma del ojo del huracán. 

Con una serie de cheques en blanco de las distintas galerías con las que trabajan, el grupo francés Claire Fontaine pone en cuestión la lógica del valor económico otorgado al arte contemporáneo para forzar su destrucción. 
Es ese deseo de acabar con la economía y la falsedad y distinción desproporcionada que provoca una suma irrisoria de dinero hacia un objeto.

Trust, 2010. Claire Fontaine

Dentro del margen de la violencia actual, DETEXT, irrumpe con una escultura formada por casquillos de bala usados en la ciudad de Guatemala. El título, Ikea o muere. Mapa de Guatemala hecho de casquillos de 9mm, replica la proclama " Patria o Muerte" del Che Guevara en una versión globalizada y con una estrategia de cambio de significado que sigue el principio del détournement situacionista. 

Ikea o muere. 2013. DETEXT

El resto es historia expositiva del MACBA.

Exposición del 13 de mayo al 25 de septiembre de 2016.
Comisariada por David G. Torres





"Ars longa, vita brevis"

jueves, 23 de junio de 2016

Postmodernidad incauta = feria de lametazos

Yo quería dedicarme al arte contemporáneo cuando el arte contemporáneo…molaba.

Empezaré siendo honesta. No soy nadie, y quizás nunca llegue a serlo en este mundillo del arte. A-desk y Bonart no me quieren, no les culpo, lo entiendo. No trabajo ni colaboro con ninguna galería, museo, institución cultural o medio de comunicación. Esto es, mi opinión no tiene ningún valor más allá de este blog. Este hecho también me habilita la posibilidad de expresarme libremente. No le debo nada a nadie más que a mí misma. Todo lo que comento es desde mi creencia personal basada en una licenciatura y un máster en Historia del Arte, una experiencia laboral en el sector artístico, y una curiosidad sin parangón por todo lo que transite en los caminos del arte.

Hemos perdido algo en el camino.

Todo aquel que me conoce bien, que son cuatro personas contadas, saben que desde hace tres años estoy deprimida y descontenta con la materia vital. Mea culpa. Me contaron el mismo cuento que a toda una generación, y me lo creí. Creí que cuando finalizara la universidad las instituciones culturales se me rifarían. Tenía 25 años y me había procurado un buen C.V hasta la fecha: cuatro o cinco idiomas, un 10 en la Tesina, y la mejor casa de Subastas de Barcelona, el mejor Museo de ámbito nacional catalán, y una Galería de Arte de renombre con artistas como Ferrer o Fontcuberta, habían confiado en mí durante mi formación. Alguien tenía que querer contratarme…ingenua de mí. Hay demasiada competencia fuera buscando exactamente lo mismo. Tuve la suerte de acabar en Turismo cobrando más de 1000 euros, no me quejo (sólo algunos días). No me gustaría haber caído en las garras de la precariedad de Ciut’art, Fragment, Magma, o Expertus, entre otras empresas de servicios culturales.
A los 25 hubiera hecho casi cualquier cosa por trabajar en una institución cultural, no descarto la idea hoy en día, pero acoto márgenes. Estas palabras no le gustarán a todo el mundo, algunos me dirán que estoy tirando mi carrera por la borda, que estoy arrojando piedras sobre mi propio tejado, que no hay que ir a por los peces gordos. A lo que yo respondo que, a los peces gordos no les intereso en absoluto, y que por otra parte no soy una lameculos. El mundo del arte contemporáneo de hoy ya consta con un gran círculo de sicofantes, y de canapés. Esta “feria de vulgaridades” se basa en ver quién la dice más gorda y a quién le aplauden y pagan más por ello. Llamarme romántica pero estas cosas con Duchamp no pasaban, NO de este modo. A pesar de lo que se pueda pensar, Duchamp sabía muy bien lo que hacía. No digo que hoy se hagan Duchamps, eso no tendría sentido, digo que se haga arte libremente pero intuido, escuchando al pasado, y constatando en el presente un futuro.

Hace un mes, aproximadamente, recibí una invitación de una persona enrolada en el mainstream barcelonés. Era un buen contacto, me alegré por ello, así que la acepté. Para mi sorpresa, me invitó a una múltiple inauguración artística, expositiva y performática. Tuve que pedir un día libre en el trabajo para poder asistir, pero pensé que merecería la pena.

La exposición se desarrollaba en la galería ADN de Barcelona bajo el título Buenas Intenciones, y presentaba algunos de los trabajos de la artista Nuria Güell. Aunque Güell sea la hippie de una familia, por parte, creo que, adinerada (tuve la casualidad de sentarme justo delante de un familiar suyo en el autobús fletado por ADN y oír algunos comentarios. No quiero decir con esto que la artista disponga de ingresos financieros por parte de su familia para realizar su carrera artística, ni nada por el estilo, que quede claro), sus trabajos artísticos que abordan la política, lo territorial, lo financiero y lo moral, y siempre moviéndose entre el margen de lo legal y lo ilegal confrontando los dispositivos de poder, me parecen sumamente interesantes. ¡Chapeau!, para lo que se ve hoy en día. Es una exposición que recomiendo, con obras que invitan a la reflexión como Ápatrida por voluntad propia (2015) en la que se plantea la desidentificación con la estructura del Estado-Nación y el rechazo a la nacionalidad como construcción indentitaria impuesta, abogando por adoptar un estatuto de apátrida. O la obra que presenta el mismo título de la exposición, Buenas intenciones (2016), donde se compró antigüedades sirias que tienen valor patrimonial con la intención de evitar su desaparición, y devolver a posteriori las piezas a su país de origen, para que especialistas y conservadores sirios se ocupen de su preservación. No obstante, el tráfico de la compra-venta de patrimonio cultural es en cierta parte ilegal, y está dirigido, en algunos casos, por grupos terroristas o símiles, que sacan de ello sus principales vías de financiación para la guerra. Así pues, ¿qué sucede cuando una buena intuición deviene mercancía?

Buenas intenciones. Nuria Güell, 2016

Pieza comprada. Buenas intenciones. Nuria Güell. 2016

Apátrida por voluntad propia, Nuria Güell, 2015

El acto performático, sin embargo, fue otro cantar. Bajo el texto No estuve en New York, los artistas mainstream, capitaneados por un comisario mainstream, presentaban un acto parateatral algo previsible. Durante apenas diez minutos, se narran una serie de experiencias ajenas, en la ciudad de NY, en los años ochenta, referenciando a lugares míticos y personajes característicos de la época, como Andy Warhol. 
El trasfondo puede estar bien. Hay caldo de cultivo como para que el asunto hierva, chicha apropiacionista postmoderna, pero no acaba de arrancar. Quizás es el aire que fluye en el ambiente. Quizás es la pantomima de las actrices arrebatándose una peluca la una a la otra, o la entonación de las palabras, quizás las dos horas de canapés y lametazos posteriores al acto, o el olor a hípster y snob que destila la sala. El postureo de la época post-postmoderna. Quizás es que yo me esperaba un debate con discurso, sí, algo más de enjundia, quizás sea eso.

Fue un acto divertido y entretenido, sí, un acto artístico, para mí, no. Un acto que merezca aplausos, para mí, de nuevo, no. Aunque, aquí es donde aparece la mejor arma de algunos ejemplos de arte contemporáneo, la legitimación. Todo es legitimación. Si se presenta un qué, un cómo, un dónde, un quién, un medio, y, en ocasiones, alguien dispuesto pagar por ello, está legitimado y por lo tanto, entra en el circuito. Ésta obliga a una inmediata aceptación a ojos cerrados y limita bastante los parámetros de la crítica, de la sincera crítica.

Otra cosa son las consideraciones personales de cada uno de lo que creamos lícito representar como arte y lo que no, eso ya es otra historia, la historia que yo expongo aquí, que no deja de ser una opinión personal basada en experiencia y conocimientos.

Performance, No estuve en NY, 2016

Bien, no tengo nada contra esta gente, estoy en contra del chiringuito montado alrededor, eso es todo. Tuve que pedir un día libre en mi trabajo para acudir a una nave industrial, alejada de la mano de Dios, eso sí, en Sant Cugat (guiño, guiño) para ver a dos mujereres peleándose por una peluca mientras comentaban en tono de burla que no estuvieron en New York, cuando New York, molaba. Luego mantener la compostura ante un vernissage post inauguración, de ambiente opulento, lleno de halagos y apariencias, mientras contemplaba las agujas del reloj y engullía canapés.
Definitivamente, yo no estoy hecha para ese mundo, canto como una almeja, no es mi margen de movilidad en el mundo artístico. No sabía a qué comentarios atenerme, así que mantenía una sonrisa amable y un cigarro en la calle al aire fresco. Defiendo una pérdida de interés total ante este mundillo, lo confieso. Disfruto mucho más tomando una cerveza con según quién debatiendo y argumentando un discurso teórico-artístico. No sabía que me metía en la boca del lobo, aunque a estas alturas podría habérmelo imaginado. No importa, sé que se me culpará a mí de todo esto, de no haber sabido aprovechar la oportunidad para comunicarme con la gente que había en el acto, de ser una resentida con el mundo laboral del arte, de ser una incauta,  de no haber sabido entender el "discurso" de la obra...

No obstante, no hay mal que por bien no venga. Quizás como dice mi buen amigo P. un día todo esto me sirva para escribir mi propio texto: Cuando yo quería dedicarme al mundo del arte contemporáneo porque pensaba que el mundo del arte contemporáneo molaba. No es el arte, él no tiene la culpa, es la casta. Soy consciente de que me quejo de algo que ha existido siempre en el mundo del arte, de una manera u otra, pero tener que aplaudir según qué cosas por convicción para que algunos se vayan a casa pensando que aquello ha merecido la pena, no me hace sentir cómoda. No quiero alimentar la mentira de la legitimación del arte contemporáneo ni la feria de las vulgaridades.

En definitiva, respeto la obra porque está legitimada, pero no conecto con ella.


Gracias Irene. Gracias P.




"Ars longa, vita brevis"

viernes, 28 de agosto de 2015

El MEAM ataca de nuevo

A raíz de la lectura de este artículo, la respuesta no ha podido ser menos inmediata.

http://diarioelprisma.es/jose-manuel-infiesta-el-gran-error-del-arte-contemporaneo-es-que-ha-querido-destruir-la-tecnica-y-el-oficio/

https://museumeam.wordpress.com/2015/08/20/el-gran-error-del-arte-contemporaneo-es-que-ha-querido-destruir-la-tecnica-y-el-oficio/comment-page-1/#comment-31

Hay tanto contra lo que argumentar en este artículo que no sabría por dónde empezar. Lo haré intentando apelar contra las respuestas que da el entrevistado. Como licenciada y máster en Historia del Arte basaré mis argumentos en conocimientos y en experiencia. Intentaré no caer en el subjetivismo, que es de lo que peca en gran parte el artículo.  

Para empezar, me esperaba algo así del MEAM (¿de quién sino?), quienes desde su inauguración como institución cultural, museo, han encajonado el arte en algo que no va más allá de lo figurativo, concepto que tienen idealizado encima de un pedestal. Primer error.

Primeramente, el arte del siglo XX no ha intentado destruir nada. El día que empecemos a entender que el arte es la EVOLUCIÓN de una sola cosa (como el crecimiento de una persona y su maduración en el tiempo), y no algo divisible y encajonable en estilos, movimientos, etc, empezaremos a hilar fino. El siglo XX/XXI no ha pretendido insultar ni destruir valores tradicionales, ha intentado concebirlos desde otra perspectiva o superarlos, que no eliminarlos. Y aun así, ¿qué hay de malo en no ser figurativo? Sé que no es comparable, y que por lo que se menciona en el artículo no se es amigo de lo sacro, yo tampoco mucho, no obstante, millones de personas de este planeta creen y tienen fe actualmente en un ser no figurativo, en una energía conceptual y sensitiva, en algo inexplicable que nadie ha jamás. Y esa no figuración, esa idea abstracta, mueve el mundo en muchas ocasiones, así que, punto número uno: la figuración está sobrevalorada. ¿Tanto aterra la desmaterialización, enfrentarse a la nada, a la idea, al pensamiento?

Cuando se comenta -cito textualmente- Son artistas que valoran lo que era la pintura de verdad y dicen “chico, es que no se ha vuelto a pintar como pintaban estos maestros”. - refiriéndose a jóvenes artistas que admiran la obra de Velázquez y Rembrandt, ¿quién dice que otros artistas contemporáneos no están influenciados y que no admiran a estos grandes iconos? ¿Por qué? ¿Por qué no pintan con su técnica y material, además de la figuración? Me parece una catalogación injusta. Me atrevería a decir que hasta Banksy, por mencionar a un conocido de entre otros, en algunas de sus obras ha podido tener presente a artistas de la antigüedad.
Igualmente, chico, no se ha vuelto a pintar como pintaban los maestros porque es un paso que se intenta dar hacía otra dirección, hacía adelante. No dudo de que existan hoy pintores que puedan igualar o incluso superar a Velázquez o Rembrandt, el MEAM, podría (he dicho podría) ser un ejemplo, pero es que no se trata de eso. Se trata de que pintar, hoy en día, como Velázquez o Rembrandt, no tiene un mayor sentido más allá de una admiración estética, visual, material y técnica. Que no es poca, pero no es suficiente para el siglo XXI.

La generación de artistas jóvenes de nuestra época es brutal, sí, se dediquen a la materia del arte a la que se dediquen. Hay muchísimos artistas jóvenes callejeros, que exponen en la misma calle su obra a través de vinilos, graffitis, eh, y tengo una buena noticia, ¡son figurativos!, pero ¿supongo que si no es con óleo o acrílico no interesa no? Igualmente, que nadie se alarme, dudo que algún día se asista al final de la pintura como se teme en el artículo. Es que parece ser que si uno no se puede comparar con un Goya, no se es nadie. Comenta el artículo que el jurado de un concurso determinó que “hay unos treinta cuadros en MEAM que podrían estar expuestos en cualquier museo del mundo”. Y en la calle también hay obras que podrían estarlo, y en los talleres de algunos jóvenes artistas que no habrán tenido tanta suerte de ser fichados por una institución, etc. Esto es lo que intentaba explicar el pobre Tzara, la destrucción de esta dura regla museística, a veces absurda, de que si no se está dentro no se es nadie. ¿Son menos arte esos treinta cuadros por no estar en el Metropolitan de NY, o por estar otras obras en las calles?
¿Ningún artista actual que realice arte contemporáneo no figurativo no tiene talento entonces? Yo creo que, en parte, es con el arte actual cuando el artista más necesita tener. Necesita sobretodo tener capacidad mental, idea, concepto, discurso, porque luego vendrá el crítico y el comisario de arte y harán su trabajo, pero el único y el primero que te sabrá explicar su obra es el artista. Todo esto sería muy fácil de entender si se dieran por superados los cánones estéticos de la belleza clásica, que deberían verse más que superados en pleno siglo XXI pero aun no es así. No obstante, algunos artistas contemporáneos dan por superados estas estéticas y crean una obra a través de la mente, donde no importa tanto la forma como el contenido. No obstante, soy consciente de que también hay mucha sobrevaloración en el arte contemporáneo, claro que sí, no lo intento ocultar, pero estaría bien poder crear un término medio en la balanza de este asunto, no hay que enfrontar el arte antiguo con el arte contemporáneo, no es una lucha de titanes, es una evolución de la misma cosa.

Por otra parte, yo no sé qué problemas habrán tenido con ARCO concretamente, pero cuando yo he asistido a la feria, he visto bastante arte figurativo, y algunos eran pintura.

Cuando se remite contra Duchamp diciendo que colocar un váter en un museo no tiene ningún valor más allá de la provocación, puede que se tenga razón a medias. Se debe contemplar la burla artística, el arte puede ser satírico también, se debe contemplar la crítica social. Duchamp ha superado la estética, la técnica y la materia, quiere ir más allá. Quiere jugar con la sociología del arte. El arte no es sólo un pincel, una tela con bastidor y un montón de pintura compuesta de manera perfecta que forma bellas figuras. El arte tiene un contexto social, histórico, conceptual, crítico, etc, muy potente, que se debe siempre tener en cuenta. Es indesvinculable. La fuente es única en el sentido de que no hay otra con la firma de Duchamp, toda obra es única.
El dinero va a parte. ¿Quién pone los precios del arte? Y digo yo, ¿no cuesta 90.000 € y más una obra de Goya, por ejemplo? ¿Es realmente el arte contemporáneo el que alimenta esta burbuja económica? ¿Por qué es tan radicalmente diferente un Picasso de un Duchamp? ¿Cómo son técnicas diferente merece que una tiene valor estético y trabajo y la otra no? ¿Se sabe cuánta ideología hay detrás de una obra contemporánea, cuánto concepto, o sólo nos fijamos en el exterior? Quizás ahora muchos os preguntaréis ¿Qué pasa con Damien Hirst y sus escandalosos precios en el mercado? Lo sé, Hirst ha sido un ejemplo casi sin precedentes, es como la excepción que rompe la regla. Hirst ha realizado subastas monográficas en Sotheby's y lo ha vendido todo en una sola noche. Es conocido por obras como The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (el tiburón de los 12 millones de dólares) o For Love of God (la calavera recubierta de brillantes) vendida por 74 millones de dólares. Lo que no se sabe muchas veces es que parte de estas obras fueron compradas por el mismo galerista, marchante y agente de Damien Hirst, creando así una falsa especulación que lo único que le conllevó fue un stock de piezas de Hirst en el almacén del White Cube de Londres. Personalmente, Hirst me gusta, sus precios son desorbitados, pero tampoco tiene la culpa de que haya personas que estén dispuestas a pagarlos, precisamente su obra, en parte, tiene este aspecto de crítica social a este tipo de personas que están pagando estos precios. Dejando la moral y la ética a parte, si compras una obra de Hirst es porque puedes permitírtelo -el mismo Hirst ya se denominó siempre a él mismo como businessman y no artista-

Lo de Pollock debo reconocer que me ha tocado la fibra sensible. ¿Por qué se cree que un cuadro de Pollock cuesta lo que cuesta? ¿Le ofende el precio y lo compara con el bajo precio de una obra del MEAM? Que se le suba el precio a los cuadros el MEAM entonces, que se les ponga el valor que se le considere, pueden hacerlo si quieren, en vez de quejarse. Un cuadro de Pollock vale hoy lo que vale primero por su valor histórico, es decir, es una pieza irreproducible en el tiempo, puesto que el autor está fallecido y porque se realizó en una época con un cierto movimiento social que también hoy es irreproducible, el pasado es pasado. Un Pollock tiene un valor artístico brutal, Pollock llevó a la máxima expresión el dripping, y formó parte del llamado action painting, que no se sepa apreciar por según qué personas, es otro tema, como todo. Cito textualmente -Un cuadro de Jackson Pollock si en vez de hacerlo él lo hiciese Jacobo Alcalde valdría 3000 euros, y el cuadro sería el mismo. Un cuadro de Jacobo Alcalde vale 5000 euros y para mí es extraordinariamente mejor que cualquiera de Pollock. Aún así, yo no soy quien para decir si lo de Pollock es arte o no es arte, pero lo que sí que puedo decir es que no vale lo que cuesta - ¿Realmente se cree esta dura afirmación? El cuadro no sería el mismo por un millón de razones. Primera por que el autor es distinto, el contexto social e histórico también, e incluso dudo que le saliera de la misma manera. Seguramente se debe pensar que “hacer un Pollock” es ponerse como un loco a sacudir un pincel delante de una tela y a pasear por con un cubo agujereado por encima dejando caer gotitas de pintura. Bien, volvemos a lo mismo de siempre, en cuanto a técnica y material un Pollock es reproducible hoy en día, pero ni de lejos tendrá el mismo valor, en cuanto a autoría y sociología es imposible. Además, Pollock tiene obra figurativa antes de que llegara a convertirse en un gran icono, por si a alguien le interesa. Y por eso, se paga lo que se paga, y por poder también, no por materiales o estética. Ampliemos la mente, extendamos el arte un poco más allá de los colores y las formas.
Intentemos no meter a todo el público dentro de un mismo saco con afirmaciones como, cito textualmente- al gran público le sigue gustando más un Despiau, un Bourdelle o un Rodin que no un Henry Moore. ¿Cómo se sabe esto? ¿Se han hecho estudios de gustos predeterminados al público o algo? ¿Dónde están las fuentes que apoyan estas afirmaciones? No caigamos en subjetivismos, por favor, desde la posición que se ocupa en una institución cultural, al menos, debería tenerse una mentalidad neutral y crítica, no prejuiciosa.

No soy fan de MACBA por motivos personales, pero que no contenga ninguna obra en el hall es falso, y que sólo se dedique a la experimentación también. En el hall, actualmente, está expuesta una obra de Lawrence Weiner, (Some objects of desire, 2004), y normalmente suelen mostrar alguna relacionada con la exposición en curso que realicen. ¿Qué se entiende por experimentación en el artículo? ¿Cómo se considerarían obras como happenings, performances, etc? ¿Arte efímero o pantomima? La experimentación, como la que se hacía en la escuela Bauhaus o en la Black Mountain College de Chicago abrió el mundo del arte a un espectáculo creador maravilloso y muy inspirador, no creo para nada que deba desvalorarse.

¿Así que la fundación Tàpies no la visita nadie no? Me gustaría saber cuánta gente hay en el MEAM un día normal a las doce del mediodía. Repito, ante estas afirmaciones, estudios de público por favor, puede que nos sorprendamos. Y si el día que hay una ceremonia o un acto de la Generalitat detrás hay un Miró o un Tàpies es por lo mismo, no se trata de lo estética o figurativa que sea la obra, sino del valor simbólico-histórico que representan estos autores, en concreto, para Catalunya. El arte se puede usar también como valor representativo de cualquier cuestión, si es que el arte tiene miles de valores, aunque se los quiera acotar. Por eso está un Tàpies detrás de estos actos y no un cuadro del MEAM, por valor representativo, quizás se deba dejar pasar un tiempo para que pueda haber uno del MEAM en este tipo de actos, la historia avanza lentamente.

Si hablamos de hiperrealismo, o de arte figurativo, cito textualmente- si el cuadro pintado es igual que la foto, ¿para qué quieres el cuadro?, estos artistas buscan superar la fotografía, no imitarla. Se busca que el resultado sea menos frío que una foto, que sea más expresivo, más brillante…- Menos frío, más brillante, expresión, saturación, color…ahora parece que estemos hablando de las herramientas de Photoshop para definir el arte que defiende el artículo. Supongo que estas opiniones también dependen mucho de cómo el sujeto utilice el arte en sí, es decir, si sólo buscamos belleza visual y contemplativa o si lo que nos gusta de la obra es la idea que hay detrás de ella, el discurso, la historia que nos hace pensar. A mí, el arte me produce un placer visual enorme pero es más el placer intelectual que puedo obtener a través de él lo que realmente me satisface. Es como el aspecto físico de una persona y su interior, su pensamiento.

Prosigo citando textualmente- A mí el tema sacro, el tema religioso, simplemente no me interesa, lo considero superado. Otro te podrá decir lo contrario, pero yo creo que el mundo moderno ha superado el concepto religioso.- Vaya, vaya con el mundo moderno, ¿hemos sido capaces de superar el mundo sacro pero el figurativo no? Yo no afirmaría por otra parte que el mundo sacro esté superado, y por supuesto el figurativo tampoco. Por desgracia en ambos casos.

Yo no estoy específicamente en contra del arte que se expone en MEAM, sino de esta filosofía que defienden de manera, ellos también, dictatorial.

Pagaría por tomar un café con el entrevistado: Jose Manuel Infiesta, director del MEAM, si me lee considere esto una verdadera ( y arriesgada por mi parte) invitación.


A la memoria de Tristan Tzara y Jackson Pollock, entre otros.


"Ars longa, vita brevis"

viernes, 8 de noviembre de 2013

EL CAMINANTE CONTEMPORÁNEO

Hay instantes que son punctums en un simple paseo al atardecer. 

C.D.Friedrich, El caminante sobre el mar de nubes. 1818. Foto de autora. El caminante contemporáneo. 2013

Existen muchos conceptos que se podrían unir a este collage de fotografías de una forma más o menos adecuada: la idea de lo Sublime, la superioridad de la naturaleza frente al hombre, la conquista del superhombre frente a sí mismo, el inmediatismo del hecho artístico, y (el que se va a comentar) la casualidad del momento en la mezcla de lo moderno con lo contemporáneo o actual en la relatividad del tiempo.


Apasiona en el arte el instante casual -lo de casual es de suma importancia- que se presenta en una situación normal y que de repente golpea la memoria. Se es imagen, se piensa en imágenes, se recuerdan más imágenes que palabras y más cosas que se ven que de las que se leen o escuchan. Se es iconográfico diría E.Panofsky, y tendría razón. Se remarca el hecho de la casualidad porque esta imagen no es una creación artística sino una memoria artística. 

Otro de los conceptos que apasiona en el arte es la carencia de la importancia del tiempo verse a la acción, e incluso, a veces, verse al mensaje. No importa que entre las imágenes que se muestran arriba hayan pasado 195 años de la una a la otra, siguen teniendo la misma esencia. Siguen podiendo reconocerse. Ese "algo" sigue respirándose en el aire. Se podría dar un discurso similar entre ambas adecuado al tiempo actual. Adecuado al tiempo actual porque si se pudiera decir exactamente las mismas razones se estaría estancado en la Historia del ser humano, y eso no debe ser así obviamente, han ocurrido hechos y han evolucionado conceptos de un tiempo atrás al presente que afectan a ambas imágenes. No se hablaría hoy Romanticamente de la inmensidad del universo, del acercamiento a Dios a través de la naturaleza, de la visión de la vida eterna en la cumbre de la soledad del individuo, etc -o quizás sí- sino puede que se cuestionara el existencionalismo del ser de otra manera fundamentado en otros hechos, no obstante, el acto sigue siendo el mismo. ¿A caso la sopa Warhol después de 50 años no sigue teniendo el mismo sentido? El tiempo pasa el mensaje perdura. 


Todo lo que conocemos lo hemos aprendido y recordado a través de imágenes (mucho antes de que existiera la escritura) y textos de todas las ramas del arte, todos los actos y los pensamientos han quedado reflejados en el arte.
La visión de la vida -de todas las vidas, de todas las épocas- a través de como la muestra el Arte es algo constante en el transcurso de la Historia que afecta al ser humano de forma trascendental, docente, pura y mágica. Hoy, y como siempre, la vida es corta, el Arte es eterno.


"Ars longa, vita brevis"

lunes, 18 de marzo de 2013

INFOGRAFÍAS de JAIME SERRA

Se entiende por infografía  la información explicada mediante la utilización de grafismos. Cuando a este concepto le añadimos el término subjetividad entonces se entiende Jaime Serra.

Jaime Serra (Lleida, 1964)  fue reconocido por la Society for News Design, la mayor organización internacional de diseño editorial, como el infografista más influyente del mundo en los últimos 20 años (1992-2012). Serra posee formación en periodismo y eso ha sido su fuente a la hora de crear su obra. Se basa en métodos y criterios propios del periodismo para hacer arte en soportes y formatos expositivos. 

A veces para  muchas personas el arte resulta ser algo bonito de ver, un rostro angelical, una pincelada perfecta, un paisaje espiritual...en el arte de Jaime Serra yo he visto más personas y relaciones humanas que en muchas pinturas o fotografías de retratos familiares. A través de colores, datos, números, textos y líneas, las infografías de este artista muestran a personas y el trasfondo de su personalidad o la historia de su vida. 

Una de sus obras expuesta en el Centre d'Arts Santa Mónica era un vaivén de colores, una marea que golpeaba fuerte mostrando la personalidad de todos los seres allí reflejados, era un mar de sensaciones.
Serra había escogido algunos colores y los había ligado a un sentimiento, el amarillo la rabia, el azul el miedo, el rosa el deseo, etc, y luego había pedido a personas que, teniendo en cuenta estas asociaciones, se dibujaran a ellas mismas. El resultado fueron líneas coloridas, circunferencias en órbita o incluso células madre que envuelven capas y capas de sentimientos. Todas estas auras dicen mucho más de una persona de lo que se pueda apreciar en una imagen de ella. Esta foto muestra algunos de los dibujos pero sin duda es algo que debe verse en vivo y en directo. 

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013.

La siguiente obra era un conjunto de líneas sobre un fondo negro que mostraba las relaciones sexuales de una pareja estable durante el periodo de un año. ¿puede haber algo más personal que eso? ¡Y son líneas! pero son lineas que cuentan historias...

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013.

Y la gente verá esta obra y se preguntarán lo de siempre...¿pero esto es arte? Señores y señoras, quizás son ustedes los que deban empezar a replantearse qué es arte y qué no. ¿Acaso no buscan esto en el arte? ¿Acaso la función del arte no ha sido siempre aquella capacidad de contar historias? (a parte de experimentar placer contemplativo, e igualmente, ¿quién dice que a mi los cuadros de colores vistos antes o estas líneas no me llenen los sentidos o me parezca bellos mirarlos?). Ya no estamos en la Antigua Grecia, ni en el Renacimiento y tampoco en el Modernismo, señores y señoras, admitámoslo. Esto es arte actual, aprendamos a leerlo, aprendamos a apreciarlo. 

Y por último, y más impactante a nivel personal, una obra que toca el sentido más íntimo y profundo de la mujer. Las mujeres hemos sido (y en algunos lugares aun somos) consideradas inferiores, dominadas por el hombre, tratadas como objetos de placer y satisfacción ajena, maltratadas, e incluso mutiladas...La obra de Serra nos mostraba a modo documental, con cifras y tantos por ciento las mutilaciones genitales femeninas que se ejercen aun hoy en día en países africanos y demás. Bien, ahora muchos pueden alegar al concepto CULTURA DE UN PUEBLO Y TRADICIÓN, sí, y tristemente no sé hasta que punto puedo criticar o argumentar contra eso, pero a mi me duele el alma como mujer, coño. 

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013.


Aunque aquí no hay excusa, se calcula que en Europa, la practica de estas mutilaciones supera el medio millón. ¡¡A la mierda lo un continente subdesarrollado!! Coser las partes íntimas de una mujer o directamente mutilar el clítoris para impedirle tener una vida llena y satisfactoria de relaciones sexuales por mera cultura de un pueblo, hoy en día, me parece indignante y vomitivo, ¿por qué ya de paso no volvemos a las cavernas? 
Muchas de estas mujeres sufren trastornos psicológicos graves, dejan de estar capacitadas para tener hijos y algunas mueren desangradas. La ablación genital es delito contra la mujer y su integridad. Eso sí, la noche de bodas, cuando son llamadas a la cámara nupcial, una partera atiende a la mujer circuncidada para cortar el hilo dictatorial y opresor y que su querido marido pueda disfrutar del placer coital. 

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013.

Al lado de todos estos paneles explicativos muy explícitos y entendedores, habían unos folios din-A3 con vaginas dibujadas y unas ceras al alcance del visitante para colorear, puesto que la obra en sí yo creo que era el acto performance del espectador. Bien, pues a mi el alma me pidió un acto. Un grito en silencio. Tan de moda que están los recortes a mi se me ocurrió un lugar idóneo donde aplicarlos...

Recorte, firmado Patricia Désenchantée (P.D)
Patricia Regadera, fotografía digital, 2013


¿En qué mundo vivimos, en serio, en qué mundo vivimos?


Os dejo algunos links de periódicos que hablan del artista y la obra:

http://www.artssantamonica.cat/activitats.aspx?any=201303542#activitat546
http://graffica.info/las-infografias-de-jaime-serra-saltan-del-periodico-al-museo/


INFOGRAFÍAS,
JAIME SERRA
6/3/13 hasta el 23/3/13
Centre d'art Santa Mònica, Barcelona.
Entrada gratuita.

"Ars longa, vita brevis"

miércoles, 11 de julio de 2012

FRANCIS BACON V

Francis Bacon en la contemporaneidad

La vida de Francis Bacon se ha llevado al cine en la película de producción y dirección inglesa, por supuesto, Love is the Devil de 1998 dirigida por John Maybury y protagonizada por Derek Jacobi. (A parte de varios documentales como Bacon Arena’s dirigido por Adam Low y algunos más)

Se la ha querido presentar como el “abuelo” de los YBA (Young British Artist), puesto que muchos de estos artistas, como Cecily Brown (hija del mismo autor defensor de Bacon, David Sylvester), Damien Hirst o Gary Hume, lo referenciaban en sus obras y lo establecían como figura formativa.

Los precios de la obra de Bacon no han descendido, sino todo lo contrario, como es normal en la mayoría de los casos de artistas, después de su muerte su obras se revalorizan. Obras que posee el MNCARS/Museo de Bellas Artes de Bilbao se cotizaron en subasta por 60 millones de pesetas de entonces. Hoy en día se cotizan por 4.000 millones de pesetas (25 millones de euros).
En lo que se refiere al coleccionismo privado, según la revista Descubrir el arte,  Juan Abelló y Carlos March tienen la mayor cantidad de obra de Bacon en España. La revista asegura que Alicia Koplowitz poseía un cuadro pero que lo vendió porque le resultaba demasiado desagradable para tenerlo en el comedor de su casa. De ser así la sagaz empresaria habría cometido un error monumental, aunque sólo fuera de carácter económico.

En el caso de las ventas en casas de subastas vemos que personalidades tan imponentes y contemporáneas en el mundo del arte como el artista Damien Hirst pagó 23 millones de libras por una obra de Bacon y el magnate Roman Abramóvich pagó 54,5 millones de euros por la obra Tríptico 1976. Portrait of Henrietta Moraes 1963, fue vendido en Christie’s este año (2012) por 33.7 millones de dólares.

Por último y para reafirmar la contemporaneidad aun hoy de Francis Bacon, sin ir más lejos en la feria internacional de arte ARCO’12 celebrada en Madrid, se vendió de mano de la galería Marlborough madrileña por 15 millones de euros la obra Study from the human body. Figure in movement a un comprador anónimo.



Conclusiones

En este trabajo de reconocimiento se plantean mayormente dudas sociológicas de carácter geográfico, patriarcal y religioso.

Geográficamente hablando es curioso el caso de Alemania. Hasta los años 80 no existe ninguna exposición en el país sobre el artista, y eso que ya había alcanzado el éxito, y lo mismo pasa con su bibliografía por parte de Alemania, no hay más allá que algún catálogo de exposición que llegó del extranjero. Irónicamente, su primera galerista que impulsó enormemente su carrera, Erica Brausen, era nacida en Dusseldorf, pero ella no cuenta puesto que escapó del régimen de Hitler hacía los bohemios años 30 parisinos y luchó activamente en contra del fascismo, e incluso la dictadura de Franco. Obviamente, esta omisión artística se debe a los conflictos entre Alemania e Inglaterra durante la II Guerra Mundial. Francis Bacon no debió ser el único artista afectado por este hecho.
De la admiración que le tenían en Francia los grandes pensadores o de la mala crítica que tenía en América puesto que la violencia de sus cuadros era la prueba de la decadencia del capitalismo y de Europa en general, factor que no encajaba con el optimismo americano, de lo que ya hemos hablado en el apartado “Críticas y publicaciones”, se puede observar que son diferencias geográficas simultáneas que dependen de condiciones socio-políticos más que de arte en sí. No obstante, estas diferencias socio-políticas que  presentaban Alemania y Estados Unidos en la época de entonces, se han querido salvar y redimir en la contemporaneidad a través del arte comprando y almacenando grandes colecciones del artista, como hemos podido observar en el apartado “Colecciones y exposiciones”.


Otro factor que es interesante a modo sociológico en el desarrollo del reconocimiento del arte de Francis Bacon es la relación entre su padre y su propia condición sexual, plasmada en la pintura.
Es cierto que Bacon tenía grandes amigas como Henrietta Moraes o Isabel Rawsthorne que utilizaba como modelos femeninas para sus lienzos varias veces, pero la inmensa mayoría eran hombres. Incluso escenas sexuales entre hombres, como es el caso del lienzo Dos figuras del 53. Debido a que las relaciones con hombres empezaron cuando él era bastante joven, alrededor de los doce años, con los mismos mozos de cuadra que guardaban los establos de su padre, y que fue expulsado de casa a los dieciséis por su homosexualidad ante la incapacidad de su padre de entender, y mucho menos tolerar, ese hecho, nos preguntamos aquí sobre la importancia del padre del artista. ¿Qué influencia ejercía realmente sobre él y su arte? ¿Es diferente su pintura tras la muerte de su padre, más liberadora o sigue la misma línea? ¿Sus cuadros sobre escenas sexuales entre hombres se hicieron antes o después de la muerte de su padre? En muchos casos, la muerte del padre de algunos artistas ha supuesto para ellos una gran liberación artística y vital en general. El padre es aquel individuo que deriva entre el odio y el respeto eterno en muchos de estos casos. Bacon declaró que su padre siempre le impuso un gran respeto además de una cierta atracción erótica. Aunque también el propio Bacon declaró, en una de las preguntas realizadas por Sylvester en sus entrevistas, que su padre era un ser irascible, intolerante, dictatorial, censurador, muy  dado a moralinas y discusiones. El padre de Bacon, Anthony Bacon, murió el 1 de junio de 1940.

¿Fue tan tirano con su hijo que Francis sólo pudo encontrarse a sí mismo pintando variaciones del tema de la crucifixión y, aun así, después sólo de la muerte de su padre? ¿Fue el recuerdo de su padre lo que el artista quería exorcizar de sí pintando obsesivamente tiranos amenazadores y Papas vociferantes? ¿Influyó pues la muerte de su padre al reconocimiento del artista? Probablemente todas estas preguntas tengan respuestas afirmativas, si más no, si podemos constatar que tras la muerte de su padre a principios de los años 40 fue cuando Bacon alcanzó su desgarradora plenitud. Si bien su padre tampoco ejercía una presión o influencia presencial sobre la pintura de Bacon, sí lo hacía el propio inconsciente del artista en referencia a su padre, su obra cambió, se liberó tras la muerte de éste o coincidió con este hecho al menos. Las pinturas de escenas eróticas homosexuales, y los lienzos con los que Bacon alcanzó el éxito y el reconocimiento, sólo se produjeron después de la muerte del patriarca.


Hablemos por último de la iglesia y de los aspectos religiosos plasmados en la obra de Bacon. ¿Es relevante el hecho de la degradación abyecta de las creencias cristiana en los cuadros de Francis Bacon para que obtuviera reconocimiento en unos países más que en otros? ¿Qué condiciones religiosas tenían en ese momento países como Alemania, Inglaterra, España o América? Antes que la Postmodernidad, Bacon ya plasmaba lo abyecto. Plasmaba almas perdidas, corderos sin pastor, masas de carne simple y llanamente. No existía la salvación en su obra, sólo la muerte y el castigo sadomasoquista. La eterna crucifixión que se repetía en un tríptico de tres, un ciclo condenado de vida, muerte y resurrección. La matriz cristiana de Bacon se va revelando así en su dramática oposición y su hondura. Por el contrario que la representación de una crucifixión estándar, Bacon al reducir la Cruz a una especie de escaparate de carnicero, niega efectivamente la realidad sagrada, del mismo modo que al exhibir un buey desollado niega la existencia de Dios. No hay alma, la iglesia es una farsa. No es nueva esta puesta en escena, pues ya lo hizo Rembrandt quién sabe si con las mismas intenciones ocultas muchos años antes.

Rembrandt. Buey desollado,1655.


Por otro lado se presentan los retratos papales de Inocencio X. Francis Bacon pintó obsesivamente alrededor de 40 retratos del cuadro de Inocencio X de Velázquez. El más famoso de ellos es el de 1953 donde la angustia extrema y locura que el rostro del Papa deja traslucir está resaltada por el efecto de infinita parálisis, como si Inocencio X hubiese sido sorprendido en el momento mayor de una crisis. Velázquez representó el exterior poderoso del Papa y Bacon el interior maligno y aterrador de la iglesia.





Bacon. 

Finalmente hemos llegado a la conclusión de que no se puede decir que el reconocimiento de Bacon en unos países u otros realmente estuviera influenciado o cuestionado por temas de creencias religiosas, puesto que si es cierto que en todos los países anteriormente mencionados predomina el cristianismo, pero también hay un fuerte predominio de protestantes y anglicanos…puede que en el caso de Estados Unidos el hecho del despotismo de Bacon por la iglesia influyera un poco más a la mala crítica en este país debido a la fuerte moralidad de la época, pero nada más.


Bibliografía  

Alphen, E. Van. Francis Bacon and the Loss of Self, London, Reaktion Books Ltd., 1992.
Archimbaud, M. Francis Bacon: Entretiens avec Michel Archimbaud, Paris, J.-C. Lattes, 1992
Cortes, J.M.G., Orden y caos; un estudio cultural sobre lo monstruoso en las artes, Barcelona, Anagrama, 1997.
Dagen, P. Francis Bacon, Paris, Cercle d’Art, 1996.
Davies, Hugh M. y Yard S. Bacon, New York, Abbeville, 1986.
Davies, Hugh M. Francis Bacon, The Papal Portraits of 1953, San Diego, Museum of Contemporary Art and Marquand Books Inc., Seattle, 2001.
Dawson, B. y Cappock, M. Francis Bacon’s Studio at the Hugh Lane. Dublin, Hugh Lane Municipal Gallery of Modern Art, 2001.
Deleuze, G., Francis Bacon, logique de la sensation, París, Ed. De la Différence, 1981.
Domino, C. Francis Bacon, New York, Harry N. Abrams, Inc., 1997.
Harrison M. In Camera Francis Bacon, Photography Film and the Practice of Painting, Thames and Hudson, London, 2005
Ingo F.Walther, Arte del siglo XX, Taschen, Colònia, 2000
Kristeva, J. Les pouvoirs de l’horreur. Un essai sur l’abjection, París, Seuil, 1980
Kundera, M. Bacon, retratos y autoretratos, Madrid, Debate, 1996
Leiris, M. Francis Bacon, face et profil, Paris, Albin Michel; Munich: Prestel-Verlag; Milan: Rizzoli, 1983.
Peppiatt, M. Studies for a Portrait, Yale University Press, New Haven and London, 2008
Peppiatt, M., Francis Bacon; Anatomía de un enigma, Ed Gedisa, Barcelona, 1999 (1997)
Restrepo, F. Francis Bacon. Retrato de una pesadilla, Bogotá, Panamericana, 2006.
Russell, J. Francis Bacon, London, Thames & Hudson, 1971. Revised and Updated 1993.
Sinclair, A. Francis Bacon, Barcelona, Circe, 1995.
Sylvester, D., Looking back at Francis Bacon, London, Thames & Hudson, 2000.
Sylvester, D. Interviews with Francis Bacon, London, Thames & Hudson, and New York: Pantheon, 1975



"Ars longa, vita brevis"