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viernes, 7 de marzo de 2014

MEDITERRÁNEO. Del mito a la razón

Esta exposición de carácter itinerante (posteriormente viajará a Madrid, Montreal y Chicago) engloba numerosas piezas de museos de toda Europa que han permitido formar una colección de la Antigüedad Grecolatina bastante completa. El mediterráneo fue una vía fluyente continuamente de creencias, ideas, conocimientos, mercancías, formas culturales, etc entre lugares tan importantes como Egipto, Grecia e Italia.

Personalmente siempre he considerado que Grecia era la cuna de la mayor parte de la cultura europea, por eso me da tanta pena ver el estado de Grecia actual con los grandes valores y pensamientos que tuvieron sus ancestros. Me imagino a Platón levantando cabeza ante los nuevos griegos y lanzando ejemplares de la República en las guerrillas callejeras.



El mar Mediterráneo, que da nombre a la exposición, es el origen del pensamiento occidental, las culturas surgidas entorno a estas aguas, como la Griega y la Romana son parte esencial de lo que hoy entendemos como Europa. En el siglo VI a.C, cuando el período de la Grecia clásica empezaba a aflorar, hubo un cambio en sus mentes respecto a la concepción de ver el mundo terrenal y el destino de los hombres, y el Olimpo de los dioses. Las ciudades griegas incorporaron el espacio público, que ya no pertenecía a los dioses sino a la comunidad, como el ágora, un lugar de intercambio de ideas y bienes, y valores como la paz, la abundancia, la prosperidad y la justicia se extienden. La exposición muestra esta argumentación con una selección de 165 obras griegas y romanas: estatuas, relieves, frescos, cerámica, mosaicos, joyas, etc que intentan aproximar a los hombres de la actualidad a la historia y la religión del mundo grecolatino a través de personajes mitológicos tan conocidos como Hércules, Europa, Eros, Jasón, Medea, Ulises, Odiseo, Prometeo y demás. La idea de remarcar la importancia de la filosofía como hilo conductor de la vida de un hombre queda clara y concisa, como si ésta fuera el pilar del alma.

“ El tiempo de la vida humana, un punto; su sustancia, fluyente; su sensación, turbia; la composición del conjunto del cuerpo, fácilmente corruptible; su alma, una peonza; su fortuna, algo difícil de conjeturar; su forma, indescifrable. En pocas palabras, todo lo que pertenece al cuerpo, un río, sueño y vapor; lo que es propio del alma, la vida, guerra y estancia en tierra extraña; la fama póstuma, el olvido. ¿Qué puede darnos entonces compañía? Única y exclusivamente la filosofía. Ésta consiste en preservar el guía interior, exento de ultrajes y de daño, dueño de placeres y penas, sin hacer nada al azar, sin valerse de la mentira y la hipocresía, aceptando lo que acontece, argumentando a la mente con pensamiento favorable, en la convicción de que ésta no es otra cosa que disolución de los elementos de los que está compuesto cada ser vivo.”
Marco Aurelio, Meditaciones II, 17.

Ante nuestros ojos aparece una nueva visión alejada de las batallas y el heroísmo de estos pueblos que nos muestran las películas de Hollywood (salvaguardando Ágora), y por una vez nos centramos ante el mito, la filosofía, la doctrina, la política, de los encuentros con los nuevos dioses como Mitra, Jesús…todo se contempla desde una complejidad que les convierte de nuevo en un referente próximo, reflejo de anhelos y contradicciones del hombre de hoy. Recomendable.



Comentando los aspectos técnicos de la exposición hay que mencionar la mala decisión del equipo de diseño de colocar una puerta corrediza mecánica que hacía un ruido horrible cada vez que alguien accedía a la sala, y de organizar un recorrido expositivo a veces ciertamente confuso. Positivamente hay que destacar la calidad de las obras –auténticos frescos de Pompeya del 25-45 d.C aunque sin ningún tipo de control climático o protección frente a los visitantes- y la sala de lectura auditiva donde se podían escuchar fragmentos destacados de las obras más conocidas de la literatura y el pensamiento griego. Algunas de las obras, la cerámica principalmente, estaba situada dentro de vitrinas, y el alumbrado consistía en un sistema de raíles con focos dirigidos, dependiendo de la obra con una intensidad de luxes que variaría entre los 50 y los 150, aproximadamente. Gran afluencia de público, por desgracia destaca algún que otro personaje maleducado que responde sin ninguna vergüenza a las llamadas telefónicas en mitad de la sala o hace un tour como “guía” comentando las obras a sus amigos durante todo el recorrido y en voz alta. Hay que comentar el maravilloso despliegue de obras literarias griegas y romanas que ha hecho la librería LAIE del Caixaforum a favor de la exposición, contando también con el magnífico catálogo de ésta. Muy tentador llevárselo todo a casa.


Más me pesa concluir con esta afirmación pero que a mi ver es cierta. El filósofo y poeta Friedrich Schlegel decía, en pleno Romanticismo alemán, que los griegos sentían naturalmente y que ellos –refiriéndose a los hombres de su época- sentían lo natural, sintiendo esa pena romántica al ver que su pueblo se alejaba del ideal griego. Respira tranquilo Schlegel, en España no hemos sido griegos nunca, nos ha faltado el espíritu y sobretodo el carácter. Nuestra cultura o nuestras formas no se vieron irradiadas del esplendor griego, jamás fuimos su sombra pues jamás andamos tras su estela. No hay ya en nuestro mundo global una noción ética con respecto a la comunidad (la polis), un respeto hacía la misma, pues si lo hubiera respetaríamos el espacio común, no contestaríamos a una llamada telefónica y daríamos voces frente a la contemplación de un pasado que se nos escapa, frente a una esencia que jamás fue nuestra.


“España no es Europa, no lo ha sido nunca –como tampoco lo han sido Turquía y Rusia. Europa es una complicada mezcla de las sucesivas aportaciones de Grecia, Roma, el cristianismo, el Renacimiento, la Reforma y la Revolución Francesa. Y España, de Grecia, tiene muy poco: un leve reflejo en el litoral levantino. De Roma, los rastros de una organización administrativa y jurídica, con cierta tradición arquitectónica. Del cristianismo, sólo su parte negra, sangrienta y combativa, la que hizo decir a Chateaubriand que los españoles son “des arabes chrétiens”. Del Renacimiento, fórmulas literarias y decorativas: palacios desvencijados, fachadas risueñas, plazas monumentales en tierras pobres, el endecasílabo –que trajo Boscán y pulió Garcilaso-, el neoplatonismo injertado por Fray Luis de León, etc.: un barniz nada esencial. De la Reforma, casi ni rastro. De la revolución del 89, otro barniz intelectual y político, más fino y frágil que un polvillo. Y, en cambio, lleva en la sangre una mezcla de savia mora, judía y visigoda que hace inviable cualquier corriente de europeismo.”

“Meditaciones en el desierto” (1946-1953) de Gaziel



Caixaforum Barcelona
Del 28 de febrero al 15 de junio de 2014.
Actividades no gratuitas entorno a la exposición: conferencias, conciertos, ciclo de cine, visitas guiadas...
telf: 934768600


"Ars longa, vita brevis"

sábado, 28 de julio de 2012

TORRES GARCÍA


Joaquín Torres García (1874-1949) fue un artista plástico y teórico del arte uruguayo-catalán, fundador del universalismo constructivo que fue el resultado de todas las experiencias anteriores del autor, como el  neoplasticismo, el cubismo, el surrealismo, el primitivismo, el arte precolombino, etc. Todo esto dio como resultado un lenguaje universal, una unificación de todas las formas de expresión que había percibido y practicado en su peregrinar por Europa y en sus contactos con los otros grandes maestros de la época. Fue en París donde a través de Michel Seuphor (1901-1999) conoció a Piet Mondrian (1882-1944) quien le influenció claramente en la pieza que voy a tratar.  En 1928 el artista ya había producido en los primeros dos años de París una obra variada, sensible a diversos lenguajes contemporáneos que tenían en París un centro de influencia mundial pero original porque en todos los casos quedó marcada por su trazo y su color inconfundibles. Un año después llevó a término una síntesis que le permitía asumir algo que se le había reafirmado a partir de su vínculo con Van Doesburg( 1883-1921) y Mondrian, y que había defendido en sus escritos desde mucho atrás (la idea de que la obra de arte es básicamente una estructura). En esa síntesis, que fue el Arte Constructivo, hay cierta representación gráfica, esquemática, de la realidad, en la que signos y retícula ortogonal se unifican formando un sistema único. Me ciño a esta época de su vida porque es la que me interesa tratar para la obra seleccionada, no obstante, el artista tiene una vida llena de muchos proyectos artísticos, sucesos diversos y obra distinta.

Estructura en cinco tonos con ritmos. TORRES-GARCÍA. 1948


Esta obra jamás ha sido expuesta en otro lugar que no sea el museo, y curiosamente, tampoco será expuesta en la exposición que prepara actualmente el MNAC sobre el autor y que se presentará en breve.[1]

Está expuesta en la sala 74, de carácter monográfico, ya que todas las otras piezas expuestas, tanto pinturas como esculturas, también son obra del mismo autor. Como en otras salas, también hay un pequeño cartel que resume una biografía del artista.

La obra podría catalogarse como una “escultura de pared” (como lo eran los assemblage de Picasso) ya que, a diferencia de un cuadro,  sobresale, y está montada en unos apoyaderos pequeños fijados a la pared. Al lado suyo, enclaustrada dentro de una gran caja de cristal, se encuentra otra obra de características muy similares, también de madera pintada, sólo que es alargada y de débil estructura.
Objeto plástico. Construcción está firmada y fechada en el dorso: J. Torres-GARCIA.’30.

3D model by Piet Mondrian, Toneelmaquette voor 'L 'Ephémère est éternel' SEUPHOR, (1926; reconstruido 1964).

Resulta más que evidente, como ya he comentado antes, la influencia, tanto en el color, como en la estructura, como en la abstracción, de artistas y fundadores del neoplasticismo como Mondrian, Seuphor y Doesburg.

Todos estos autores están enlazados al De Stij, y la escuela Bauhaus, e incluso podemos ver  un paralelismo entre este tipo de pinturas y la estructura de la arquitectura y diseño de sus casas donde la forma sigue a la función. Véase el predominio de las rectas y los espacios rectangulares y cuadrados.


Planos escuela Bauhaus, Alemania. 1925-26

Volviendo a los cuadros, se trata, por tanto, de un arte muy conceptual, que prescinde de las características particulares de la realidad y trabaja con colores primarios y planos. La composición es ordenada, cada color permanece en su lugar: no hay mezclas. Esta celosa pulcritud produce un sentimiento de seguridad. Los colores están netamente distinguidos por gruesas líneas negras; sin embargo, las líneas desaparecen en los extremos del lienzo. De este modo, la composición no tiene marco; no tiene límite. Precisamente, así se consigue el propósito de pintar lo infinito, pues la composición no tiene fin y podría prolongarse y prolongarse; todo lo que la imaginación quiera, la mente se estira sin límite ante esta imagen.

Bibliografía:
§  ENRIC JARDÍ, Torres García. Barcelona: Editorial Polígrafa, 1973.
§  Joaquín Torres García. Bibliografía. Centenario de su nacimiento. 1874-28 de julio de 1974 Edita comisión de Homenajes a Torres García, Ministerio de Educación y Cultura, Montevideo, 1974.
§  TORRES GARCÍA, J.:, Escrits sobre art. Ediciones 62 y La Caixa. Barcelona 1980.
§  GARCÍA PUIG, Mª J.: Joaquín Torres García y el Universalismo Constructivo: La enseñanza del arte en Uruguay. Ediciones de cultura Hispánica. Colección Arte. Madrid, 1990



[1] Torres García a les seves cruïlles. 18 de mayo al 11 de septiembre de 2011. MNAC. Comisario: Tomàs Llorens. http://www.mnac.cat/exposicions/exp_futures.jsp?lan=001


"Ars longa, vita brevis"

sábado, 23 de abril de 2011

THOM PUCKEY. Un clásico contemporáneo.


M.T. with Pistol, Puckey, mármol, 2008

Impresionante, es el calificativo que yo le doy si más no a este artista. En la nueva era en que la fotografía es mayormente la reina de la corte de las artes plásticas, este ESCULTOR (con mayúsculas) sorprende con su trabajo, especialmente con una de sus últimas series dedicada a las nuevas diosas del Olímpo.
Ya no son válidas las manzanas de Venus, las copas de Hebe, las flechas de Diana, y ni siquiera las corazas y lanzas de la poderosa Atenea. Aunque sigue primando la desnudez en estos pálidos y níveos cuerpos, los tiempos han cambiado, y las armas también. El revolver, el misil, y los cuchillos son ahora el nuevo estandarte de las diosas, algunas de ellas con el nuevo look de pelo corto.


A.V. with Knife and RPG-7. Puckey, mármol, 2009.


Thom Puckey nace en Kent, U.K en 1948, y aunque siempre lleva la escultura dentro de él esperando a estallar y dar forma, él empieza como perfomance junto al artista también performance Dirk Larsen, formando “Reindeer Werk” de 1972 a 1980. Esta faceta de escultor/performance puede enlazarse con los trabajos de la artista española Angela Lergo (http://www.angelalergo.com/) de gran potencial poético y teatral en su obra.
Puckey desarrolló gran parte de su obra trabajando desde Ámsterdam. Si bien algunos de sus proyectos han sido bastante abstractos o surrealistas, su última etapa a la cual pertenece esta serie sobre diosas bélicas y eróticas de la nueva era, se ha vuelto totalmente figurativa. A esto hay que añadirle la perfección de la técnica, la pulcritud del pulido del mármol es tal que no se pueden evitar las comparaciones estilísticas con el gran escultor decimónocimo Canova (1757-1822). No obstante, el concepto es de un estilo totalmente contemporáneo, donde se deja entrever entre tanta belleza el mito del ángel caído.
En su página web puede verse toda su obra y la evolución de ésta, además de los interesantes procesos de elavoración y trabajo en el taller del artista. http://www.thompuckey.com/


Magdalena penitente. Canova. s. XIX

Taller del artista
Taller del arista, work in progress

L’Arrêt de Mort, Puckey, mármol, 2007.






" Ars longa, vita brevis"