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viernes, 28 de agosto de 2015

El MEAM ataca de nuevo

A raíz de la lectura de este artículo, la respuesta no ha podido ser menos inmediata.

http://diarioelprisma.es/jose-manuel-infiesta-el-gran-error-del-arte-contemporaneo-es-que-ha-querido-destruir-la-tecnica-y-el-oficio/

https://museumeam.wordpress.com/2015/08/20/el-gran-error-del-arte-contemporaneo-es-que-ha-querido-destruir-la-tecnica-y-el-oficio/comment-page-1/#comment-31

Hay tanto contra lo que argumentar en este artículo que no sabría por dónde empezar. Lo haré intentando apelar contra las respuestas que da el entrevistado. Como licenciada y máster en Historia del Arte basaré mis argumentos en conocimientos y en experiencia. Intentaré no caer en el subjetivismo, que es de lo que peca en gran parte el artículo.  

Para empezar, me esperaba algo así del MEAM (¿de quién sino?), quienes desde su inauguración como institución cultural, museo, han encajonado el arte en algo que no va más allá de lo figurativo, concepto que tienen idealizado encima de un pedestal. Primer error.

Primeramente, el arte del siglo XX no ha intentado destruir nada. El día que empecemos a entender que el arte es la EVOLUCIÓN de una sola cosa (como el crecimiento de una persona y su maduración en el tiempo), y no algo divisible y encajonable en estilos, movimientos, etc, empezaremos a hilar fino. El siglo XX/XXI no ha pretendido insultar ni destruir valores tradicionales, ha intentado concebirlos desde otra perspectiva o superarlos, que no eliminarlos. Y aun así, ¿qué hay de malo en no ser figurativo? Sé que no es comparable, y que por lo que se menciona en el artículo no se es amigo de lo sacro, yo tampoco mucho, no obstante, millones de personas de este planeta creen y tienen fe actualmente en un ser no figurativo, en una energía conceptual y sensitiva, en algo inexplicable que nadie ha jamás. Y esa no figuración, esa idea abstracta, mueve el mundo en muchas ocasiones, así que, punto número uno: la figuración está sobrevalorada. ¿Tanto aterra la desmaterialización, enfrentarse a la nada, a la idea, al pensamiento?

Cuando se comenta -cito textualmente- Son artistas que valoran lo que era la pintura de verdad y dicen “chico, es que no se ha vuelto a pintar como pintaban estos maestros”. - refiriéndose a jóvenes artistas que admiran la obra de Velázquez y Rembrandt, ¿quién dice que otros artistas contemporáneos no están influenciados y que no admiran a estos grandes iconos? ¿Por qué? ¿Por qué no pintan con su técnica y material, además de la figuración? Me parece una catalogación injusta. Me atrevería a decir que hasta Banksy, por mencionar a un conocido de entre otros, en algunas de sus obras ha podido tener presente a artistas de la antigüedad.
Igualmente, chico, no se ha vuelto a pintar como pintaban los maestros porque es un paso que se intenta dar hacía otra dirección, hacía adelante. No dudo de que existan hoy pintores que puedan igualar o incluso superar a Velázquez o Rembrandt, el MEAM, podría (he dicho podría) ser un ejemplo, pero es que no se trata de eso. Se trata de que pintar, hoy en día, como Velázquez o Rembrandt, no tiene un mayor sentido más allá de una admiración estética, visual, material y técnica. Que no es poca, pero no es suficiente para el siglo XXI.

La generación de artistas jóvenes de nuestra época es brutal, sí, se dediquen a la materia del arte a la que se dediquen. Hay muchísimos artistas jóvenes callejeros, que exponen en la misma calle su obra a través de vinilos, graffitis, eh, y tengo una buena noticia, ¡son figurativos!, pero ¿supongo que si no es con óleo o acrílico no interesa no? Igualmente, que nadie se alarme, dudo que algún día se asista al final de la pintura como se teme en el artículo. Es que parece ser que si uno no se puede comparar con un Goya, no se es nadie. Comenta el artículo que el jurado de un concurso determinó que “hay unos treinta cuadros en MEAM que podrían estar expuestos en cualquier museo del mundo”. Y en la calle también hay obras que podrían estarlo, y en los talleres de algunos jóvenes artistas que no habrán tenido tanta suerte de ser fichados por una institución, etc. Esto es lo que intentaba explicar el pobre Tzara, la destrucción de esta dura regla museística, a veces absurda, de que si no se está dentro no se es nadie. ¿Son menos arte esos treinta cuadros por no estar en el Metropolitan de NY, o por estar otras obras en las calles?
¿Ningún artista actual que realice arte contemporáneo no figurativo no tiene talento entonces? Yo creo que, en parte, es con el arte actual cuando el artista más necesita tener. Necesita sobretodo tener capacidad mental, idea, concepto, discurso, porque luego vendrá el crítico y el comisario de arte y harán su trabajo, pero el único y el primero que te sabrá explicar su obra es el artista. Todo esto sería muy fácil de entender si se dieran por superados los cánones estéticos de la belleza clásica, que deberían verse más que superados en pleno siglo XXI pero aun no es así. No obstante, algunos artistas contemporáneos dan por superados estas estéticas y crean una obra a través de la mente, donde no importa tanto la forma como el contenido. No obstante, soy consciente de que también hay mucha sobrevaloración en el arte contemporáneo, claro que sí, no lo intento ocultar, pero estaría bien poder crear un término medio en la balanza de este asunto, no hay que enfrontar el arte antiguo con el arte contemporáneo, no es una lucha de titanes, es una evolución de la misma cosa.

Por otra parte, yo no sé qué problemas habrán tenido con ARCO concretamente, pero cuando yo he asistido a la feria, he visto bastante arte figurativo, y algunos eran pintura.

Cuando se remite contra Duchamp diciendo que colocar un váter en un museo no tiene ningún valor más allá de la provocación, puede que se tenga razón a medias. Se debe contemplar la burla artística, el arte puede ser satírico también, se debe contemplar la crítica social. Duchamp ha superado la estética, la técnica y la materia, quiere ir más allá. Quiere jugar con la sociología del arte. El arte no es sólo un pincel, una tela con bastidor y un montón de pintura compuesta de manera perfecta que forma bellas figuras. El arte tiene un contexto social, histórico, conceptual, crítico, etc, muy potente, que se debe siempre tener en cuenta. Es indesvinculable. La fuente es única en el sentido de que no hay otra con la firma de Duchamp, toda obra es única.
El dinero va a parte. ¿Quién pone los precios del arte? Y digo yo, ¿no cuesta 90.000 € y más una obra de Goya, por ejemplo? ¿Es realmente el arte contemporáneo el que alimenta esta burbuja económica? ¿Por qué es tan radicalmente diferente un Picasso de un Duchamp? ¿Cómo son técnicas diferente merece que una tiene valor estético y trabajo y la otra no? ¿Se sabe cuánta ideología hay detrás de una obra contemporánea, cuánto concepto, o sólo nos fijamos en el exterior? Quizás ahora muchos os preguntaréis ¿Qué pasa con Damien Hirst y sus escandalosos precios en el mercado? Lo sé, Hirst ha sido un ejemplo casi sin precedentes, es como la excepción que rompe la regla. Hirst ha realizado subastas monográficas en Sotheby's y lo ha vendido todo en una sola noche. Es conocido por obras como The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (el tiburón de los 12 millones de dólares) o For Love of God (la calavera recubierta de brillantes) vendida por 74 millones de dólares. Lo que no se sabe muchas veces es que parte de estas obras fueron compradas por el mismo galerista, marchante y agente de Damien Hirst, creando así una falsa especulación que lo único que le conllevó fue un stock de piezas de Hirst en el almacén del White Cube de Londres. Personalmente, Hirst me gusta, sus precios son desorbitados, pero tampoco tiene la culpa de que haya personas que estén dispuestas a pagarlos, precisamente su obra, en parte, tiene este aspecto de crítica social a este tipo de personas que están pagando estos precios. Dejando la moral y la ética a parte, si compras una obra de Hirst es porque puedes permitírtelo -el mismo Hirst ya se denominó siempre a él mismo como businessman y no artista-

Lo de Pollock debo reconocer que me ha tocado la fibra sensible. ¿Por qué se cree que un cuadro de Pollock cuesta lo que cuesta? ¿Le ofende el precio y lo compara con el bajo precio de una obra del MEAM? Que se le suba el precio a los cuadros el MEAM entonces, que se les ponga el valor que se le considere, pueden hacerlo si quieren, en vez de quejarse. Un cuadro de Pollock vale hoy lo que vale primero por su valor histórico, es decir, es una pieza irreproducible en el tiempo, puesto que el autor está fallecido y porque se realizó en una época con un cierto movimiento social que también hoy es irreproducible, el pasado es pasado. Un Pollock tiene un valor artístico brutal, Pollock llevó a la máxima expresión el dripping, y formó parte del llamado action painting, que no se sepa apreciar por según qué personas, es otro tema, como todo. Cito textualmente -Un cuadro de Jackson Pollock si en vez de hacerlo él lo hiciese Jacobo Alcalde valdría 3000 euros, y el cuadro sería el mismo. Un cuadro de Jacobo Alcalde vale 5000 euros y para mí es extraordinariamente mejor que cualquiera de Pollock. Aún así, yo no soy quien para decir si lo de Pollock es arte o no es arte, pero lo que sí que puedo decir es que no vale lo que cuesta - ¿Realmente se cree esta dura afirmación? El cuadro no sería el mismo por un millón de razones. Primera por que el autor es distinto, el contexto social e histórico también, e incluso dudo que le saliera de la misma manera. Seguramente se debe pensar que “hacer un Pollock” es ponerse como un loco a sacudir un pincel delante de una tela y a pasear por con un cubo agujereado por encima dejando caer gotitas de pintura. Bien, volvemos a lo mismo de siempre, en cuanto a técnica y material un Pollock es reproducible hoy en día, pero ni de lejos tendrá el mismo valor, en cuanto a autoría y sociología es imposible. Además, Pollock tiene obra figurativa antes de que llegara a convertirse en un gran icono, por si a alguien le interesa. Y por eso, se paga lo que se paga, y por poder también, no por materiales o estética. Ampliemos la mente, extendamos el arte un poco más allá de los colores y las formas.
Intentemos no meter a todo el público dentro de un mismo saco con afirmaciones como, cito textualmente- al gran público le sigue gustando más un Despiau, un Bourdelle o un Rodin que no un Henry Moore. ¿Cómo se sabe esto? ¿Se han hecho estudios de gustos predeterminados al público o algo? ¿Dónde están las fuentes que apoyan estas afirmaciones? No caigamos en subjetivismos, por favor, desde la posición que se ocupa en una institución cultural, al menos, debería tenerse una mentalidad neutral y crítica, no prejuiciosa.

No soy fan de MACBA por motivos personales, pero que no contenga ninguna obra en el hall es falso, y que sólo se dedique a la experimentación también. En el hall, actualmente, está expuesta una obra de Lawrence Weiner, (Some objects of desire, 2004), y normalmente suelen mostrar alguna relacionada con la exposición en curso que realicen. ¿Qué se entiende por experimentación en el artículo? ¿Cómo se considerarían obras como happenings, performances, etc? ¿Arte efímero o pantomima? La experimentación, como la que se hacía en la escuela Bauhaus o en la Black Mountain College de Chicago abrió el mundo del arte a un espectáculo creador maravilloso y muy inspirador, no creo para nada que deba desvalorarse.

¿Así que la fundación Tàpies no la visita nadie no? Me gustaría saber cuánta gente hay en el MEAM un día normal a las doce del mediodía. Repito, ante estas afirmaciones, estudios de público por favor, puede que nos sorprendamos. Y si el día que hay una ceremonia o un acto de la Generalitat detrás hay un Miró o un Tàpies es por lo mismo, no se trata de lo estética o figurativa que sea la obra, sino del valor simbólico-histórico que representan estos autores, en concreto, para Catalunya. El arte se puede usar también como valor representativo de cualquier cuestión, si es que el arte tiene miles de valores, aunque se los quiera acotar. Por eso está un Tàpies detrás de estos actos y no un cuadro del MEAM, por valor representativo, quizás se deba dejar pasar un tiempo para que pueda haber uno del MEAM en este tipo de actos, la historia avanza lentamente.

Si hablamos de hiperrealismo, o de arte figurativo, cito textualmente- si el cuadro pintado es igual que la foto, ¿para qué quieres el cuadro?, estos artistas buscan superar la fotografía, no imitarla. Se busca que el resultado sea menos frío que una foto, que sea más expresivo, más brillante…- Menos frío, más brillante, expresión, saturación, color…ahora parece que estemos hablando de las herramientas de Photoshop para definir el arte que defiende el artículo. Supongo que estas opiniones también dependen mucho de cómo el sujeto utilice el arte en sí, es decir, si sólo buscamos belleza visual y contemplativa o si lo que nos gusta de la obra es la idea que hay detrás de ella, el discurso, la historia que nos hace pensar. A mí, el arte me produce un placer visual enorme pero es más el placer intelectual que puedo obtener a través de él lo que realmente me satisface. Es como el aspecto físico de una persona y su interior, su pensamiento.

Prosigo citando textualmente- A mí el tema sacro, el tema religioso, simplemente no me interesa, lo considero superado. Otro te podrá decir lo contrario, pero yo creo que el mundo moderno ha superado el concepto religioso.- Vaya, vaya con el mundo moderno, ¿hemos sido capaces de superar el mundo sacro pero el figurativo no? Yo no afirmaría por otra parte que el mundo sacro esté superado, y por supuesto el figurativo tampoco. Por desgracia en ambos casos.

Yo no estoy específicamente en contra del arte que se expone en MEAM, sino de esta filosofía que defienden de manera, ellos también, dictatorial.

Pagaría por tomar un café con el entrevistado: Jose Manuel Infiesta, director del MEAM, si me lee considere esto una verdadera ( y arriesgada por mi parte) invitación.


A la memoria de Tristan Tzara y Jackson Pollock, entre otros.


"Ars longa, vita brevis"

viernes, 8 de noviembre de 2013

EL CAMINANTE CONTEMPORÁNEO

Hay instantes que son punctums en un simple paseo al atardecer. 

C.D.Friedrich, El caminante sobre el mar de nubes. 1818. Foto de autora. El caminante contemporáneo. 2013

Existen muchos conceptos que se podrían unir a este collage de fotografías de una forma más o menos adecuada: la idea de lo Sublime, la superioridad de la naturaleza frente al hombre, la conquista del superhombre frente a sí mismo, el inmediatismo del hecho artístico, y (el que se va a comentar) la casualidad del momento en la mezcla de lo moderno con lo contemporáneo o actual en la relatividad del tiempo.


Apasiona en el arte el instante casual -lo de casual es de suma importancia- que se presenta en una situación normal y que de repente golpea la memoria. Se es imagen, se piensa en imágenes, se recuerdan más imágenes que palabras y más cosas que se ven que de las que se leen o escuchan. Se es iconográfico diría E.Panofsky, y tendría razón. Se remarca el hecho de la casualidad porque esta imagen no es una creación artística sino una memoria artística. 

Otro de los conceptos que apasiona en el arte es la carencia de la importancia del tiempo verse a la acción, e incluso, a veces, verse al mensaje. No importa que entre las imágenes que se muestran arriba hayan pasado 195 años de la una a la otra, siguen teniendo la misma esencia. Siguen podiendo reconocerse. Ese "algo" sigue respirándose en el aire. Se podría dar un discurso similar entre ambas adecuado al tiempo actual. Adecuado al tiempo actual porque si se pudiera decir exactamente las mismas razones se estaría estancado en la Historia del ser humano, y eso no debe ser así obviamente, han ocurrido hechos y han evolucionado conceptos de un tiempo atrás al presente que afectan a ambas imágenes. No se hablaría hoy Romanticamente de la inmensidad del universo, del acercamiento a Dios a través de la naturaleza, de la visión de la vida eterna en la cumbre de la soledad del individuo, etc -o quizás sí- sino puede que se cuestionara el existencionalismo del ser de otra manera fundamentado en otros hechos, no obstante, el acto sigue siendo el mismo. ¿A caso la sopa Warhol después de 50 años no sigue teniendo el mismo sentido? El tiempo pasa el mensaje perdura. 


Todo lo que conocemos lo hemos aprendido y recordado a través de imágenes (mucho antes de que existiera la escritura) y textos de todas las ramas del arte, todos los actos y los pensamientos han quedado reflejados en el arte.
La visión de la vida -de todas las vidas, de todas las épocas- a través de como la muestra el Arte es algo constante en el transcurso de la Historia que afecta al ser humano de forma trascendental, docente, pura y mágica. Hoy, y como siempre, la vida es corta, el Arte es eterno.


"Ars longa, vita brevis"

lunes, 18 de marzo de 2013

INFOGRAFÍAS de JAIME SERRA

Se entiende por infografía  la información explicada mediante la utilización de grafismos. Cuando a este concepto le añadimos el término subjetividad entonces se entiende Jaime Serra.

Jaime Serra (Lleida, 1964)  fue reconocido por la Society for News Design, la mayor organización internacional de diseño editorial, como el infografista más influyente del mundo en los últimos 20 años (1992-2012). Serra posee formación en periodismo y eso ha sido su fuente a la hora de crear su obra. Se basa en métodos y criterios propios del periodismo para hacer arte en soportes y formatos expositivos. 

A veces para  muchas personas el arte resulta ser algo bonito de ver, un rostro angelical, una pincelada perfecta, un paisaje espiritual...en el arte de Jaime Serra yo he visto más personas y relaciones humanas que en muchas pinturas o fotografías de retratos familiares. A través de colores, datos, números, textos y líneas, las infografías de este artista muestran a personas y el trasfondo de su personalidad o la historia de su vida. 

Una de sus obras expuesta en el Centre d'Arts Santa Mónica era un vaivén de colores, una marea que golpeaba fuerte mostrando la personalidad de todos los seres allí reflejados, era un mar de sensaciones.
Serra había escogido algunos colores y los había ligado a un sentimiento, el amarillo la rabia, el azul el miedo, el rosa el deseo, etc, y luego había pedido a personas que, teniendo en cuenta estas asociaciones, se dibujaran a ellas mismas. El resultado fueron líneas coloridas, circunferencias en órbita o incluso células madre que envuelven capas y capas de sentimientos. Todas estas auras dicen mucho más de una persona de lo que se pueda apreciar en una imagen de ella. Esta foto muestra algunos de los dibujos pero sin duda es algo que debe verse en vivo y en directo. 

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013.

La siguiente obra era un conjunto de líneas sobre un fondo negro que mostraba las relaciones sexuales de una pareja estable durante el periodo de un año. ¿puede haber algo más personal que eso? ¡Y son líneas! pero son lineas que cuentan historias...

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013.

Y la gente verá esta obra y se preguntarán lo de siempre...¿pero esto es arte? Señores y señoras, quizás son ustedes los que deban empezar a replantearse qué es arte y qué no. ¿Acaso no buscan esto en el arte? ¿Acaso la función del arte no ha sido siempre aquella capacidad de contar historias? (a parte de experimentar placer contemplativo, e igualmente, ¿quién dice que a mi los cuadros de colores vistos antes o estas líneas no me llenen los sentidos o me parezca bellos mirarlos?). Ya no estamos en la Antigua Grecia, ni en el Renacimiento y tampoco en el Modernismo, señores y señoras, admitámoslo. Esto es arte actual, aprendamos a leerlo, aprendamos a apreciarlo. 

Y por último, y más impactante a nivel personal, una obra que toca el sentido más íntimo y profundo de la mujer. Las mujeres hemos sido (y en algunos lugares aun somos) consideradas inferiores, dominadas por el hombre, tratadas como objetos de placer y satisfacción ajena, maltratadas, e incluso mutiladas...La obra de Serra nos mostraba a modo documental, con cifras y tantos por ciento las mutilaciones genitales femeninas que se ejercen aun hoy en día en países africanos y demás. Bien, ahora muchos pueden alegar al concepto CULTURA DE UN PUEBLO Y TRADICIÓN, sí, y tristemente no sé hasta que punto puedo criticar o argumentar contra eso, pero a mi me duele el alma como mujer, coño. 

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013.


Aunque aquí no hay excusa, se calcula que en Europa, la practica de estas mutilaciones supera el medio millón. ¡¡A la mierda lo un continente subdesarrollado!! Coser las partes íntimas de una mujer o directamente mutilar el clítoris para impedirle tener una vida llena y satisfactoria de relaciones sexuales por mera cultura de un pueblo, hoy en día, me parece indignante y vomitivo, ¿por qué ya de paso no volvemos a las cavernas? 
Muchas de estas mujeres sufren trastornos psicológicos graves, dejan de estar capacitadas para tener hijos y algunas mueren desangradas. La ablación genital es delito contra la mujer y su integridad. Eso sí, la noche de bodas, cuando son llamadas a la cámara nupcial, una partera atiende a la mujer circuncidada para cortar el hilo dictatorial y opresor y que su querido marido pueda disfrutar del placer coital. 

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013

Patricia Regadera, fotografía móvil, 2013.

Al lado de todos estos paneles explicativos muy explícitos y entendedores, habían unos folios din-A3 con vaginas dibujadas y unas ceras al alcance del visitante para colorear, puesto que la obra en sí yo creo que era el acto performance del espectador. Bien, pues a mi el alma me pidió un acto. Un grito en silencio. Tan de moda que están los recortes a mi se me ocurrió un lugar idóneo donde aplicarlos...

Recorte, firmado Patricia Désenchantée (P.D)
Patricia Regadera, fotografía digital, 2013


¿En qué mundo vivimos, en serio, en qué mundo vivimos?


Os dejo algunos links de periódicos que hablan del artista y la obra:

http://www.artssantamonica.cat/activitats.aspx?any=201303542#activitat546
http://graffica.info/las-infografias-de-jaime-serra-saltan-del-periodico-al-museo/


INFOGRAFÍAS,
JAIME SERRA
6/3/13 hasta el 23/3/13
Centre d'art Santa Mònica, Barcelona.
Entrada gratuita.

"Ars longa, vita brevis"

viernes, 8 de marzo de 2013

FROM HERE ON. Arts Santa Mònica

"Hoy todos editamos imágenes. Reciclamos, cortamos y pegamos, remezclamos, las subimos y bajamos. Es así como hacemos que las imágenes tengan sentido. Lo único que necesitamos es un ojo, un cerebro, una cámara, un teléfono, un portátil, un escáner, un criterio. Y cuando no editamos, creamos imágenes nuevas. Creamos más que nunca, porque nuestros recursos son ilimitados y las posibilidades infinitas. Internet es pura inspiración: lo profundo, lo bello, lo turbador, lo ridículo, lo trivial, lo vernacular y lo íntimo. Disponemos de cámaras asequibles que captan la claridad más tenue y la oscuridad más opaca. Disfrutamos de un potencial tecnológico que implementa una estética desbordante, que cambia nuestro concepto de creación e impulsa obras como juegos; que reciclan lo caduco, que revalorizan lo banal. Obras de ayer pero con empeño de futuro. Obras a las que pretendemos dar una nueva vida. Porque las cosas serán distintas a partir de ahora..."

Pues bien, así arranca la exposición From Here On del Centre d'Arts Santa Mònica de Barcelona. A estas alturas ya sabréis por donde van los tiros pero os lo voy a contar bajo mi punto de vista.
Cuando una amiga me recomendó la exposición no imaginaba que iba a ser tan inmensa. La exposición ocupa las tres plantes del edificio por lo que visualizarla con calma podría conllevar unas dos horas y media, que es más o menos lo que me llevó a mi. En la puerta de entrada a la exposición ya reza un cartel: algunas de las imágenes del interior pueden herir su sensibilidad. De entrada ya prometía así que avancé con decisión. Exponían una abundante cantidad de artistas por lo que sólo mencionaré aquellos que subjetivamente me impactaron más.

La primera obra que me encontré fue la de Jon Rafman. Colgadas en la pared estaban unas doce imágenes obtenidas de google street view, eran prostitutas. Las bellas damas de siempre, las más antiguas. No serían como las prostitutas de Boucher o de Toulouse-Lautrec, no tendrían boquitas de piñón ni estarían en plan toilette, pero eran lo que eran, lo que han sido siempre y siempre serán, ¿y acaso no eran arte en la antigüedad? esculpidas sobre piedra, pintadas al óleo, pues ¿por qué no van a serlo ahora sobre fotografía? Aunque la obra ni siquiera trata esta cuestión, esta es sólo una reflexión personal. Lo que la obra quiere reflejar, como todas las de la exposición en general, son las piezas, las obras que han surgido durante estos años a través de la vasta base de datos de imágenes que nos proporciona Internet y a la vez nosotros mismos con la telefonía móvil, el proceso de crear a cambiado, ahora, dependiendo del caso, no es necesario ni que nosotros mismos seamos los autores de dichas imágenes.

Hermann Zschiegner presentaba varias fotografías impresas de google imágenes, y por lo tanto algunas pixeladas, del famoso rostro de la granjera Allie Mae Burroughs, quien Walker Evans y posteriormente Sherrie Levine dieron a conocer al mundo. Post-post-apropiacionismo.



Ludovic Burel presentaba un libro bajo el título Another picture of me as Dracula siendo él totalmente invisible en las fotografías de este libro pero apropiándose de la identidad de las personas que salían en ellas.   La invención o sustitución de la identidad del individuo.

Aunque debo decir que no todo era gloria y genialidad, habían ciertos problemas técnicos con algunas de las  obras, pantallas que no funcionaban...eso por parte del servicio técnico de Arts Santa Mònica, pero en cuanto a los artistas diré que creo que también hay mucho fake. Este arte puede ser peligroso si no somos claros a la hora de expresar nuestra idea de la obra, debido a esta ausencia algunas piezas, como por ejemplo la de Gregoire Pujade-Lauraine, pueden derivar a un popurri de fotos recolectadas de Internet sin sentido alguno para el espectador.

Laia Abril nos abre las puertas al mundo Pro-Ana que tan tabú parece en la realidad y tan abierto es en el mundo virtual. A través de imágenes recolectadas de varias webs y blogs de mujeres anoréxicas (orgullosas de su esquelética belleza sin darse cuenta de su propia enfermedad) nos muestra un colectivo muy activo al cual no debemos ignorar y mirar hacía otro lado, sino abrir los ojos a una realidad patente y problemática por culpa de unos estigmas de belleza creados por la sociedad y por supuesto, también difundidos por la red.


Thomas Mailaender es el emoticono de la cara sonriente, el humor de lo bizarro. A medida que me acercaba a su obra pensaba que era todo una grabación, que no podía ser verdad, pero sí, si lo era... un corral lleno de gallos y gallinas vivos expuestos bajo el lema: "el museo del pollo" (que no se alarmen los defensores de los derechos de animales, tenían agua, comida y mucho más espacio que en un corral corriente).



Eso por no hablar de penes...sí, de penes, multitud de ellos llenaban las paredes del Santa Mónica en honor al orgullo masculino, a todas esas fotos que se hacen los hombres y cuelgan en páginas como Badoo comparando el tamaño de su pene con objetos como latas de cerveza, paquetes de cigarrillos, bambas, plátanos, y hasta su propia planta del pie. Todo esto acompañado de un vídeo en plena actividad de Pricasso, el artista australiano que pinta cuadros con su propia brocha, es decir, su pene. Mailaender pidió al artista un cuadro  y este se lo pintó empalmado por 75$. :)



Pasamos ahora a la música, el grupo The Get Out Clause, al carecer de medios para grabar su propio videoclip y hacerse famosos lo que hicieron fue grabar delante de cámaras de seguridad de lugares públicos como bancos, supermercados, etc y luego pedir las imágenes de los vídeos como derechos de autor o una ley británica similar, y videoclip listo.

Las artistas Penelope Umbrico y Corinne Vionnet, nos cuestionan si es necesario hacer una fotografía de una puesta de sol, por ejemplo, cuando buscándolo por Internet nos saldrían miles de imágenes similares a la que extraeríamos nosotros con una cámara. Este dúo, pero por separado, critican la superpoblación de imágenes gemelas en las redes y abogan por una nueva composición de esas imágenes similares. Re-interpretan ayudándo a ver un mundo nuevo creado a partir de lo de siempre.




Roc Herms (artista de la meva terra catalana) explora el inmenso mundo de los videojuegos, la imagen SIMS por excelencia. En una comunidad de mujeres gamers propone una pasarela de moda virtual como si de Cibeles se tratara.




Y por último, podemos ver trabajos como los de  Doug Rickard, que a través de la herramiento google street views hacen homenaje a las fotografías postmodernas de William Eggleston y mi queridisimo Stephen Shore.


Con todo esto hemos visto aquí un discurso expositivo que alza al podium con medalla de oro a Internet y la telefonía móvil siempre acompañada de las últimas innovaciones tecnológicas. Hemos visto también como el mundo del POST aun es grande y vasto, y que incluso puede reinterpretarse a así mismo extendiéndose a nuevos horizontes por caminos antiguos. Hemos visto un equilibrio logrado entre concepto e imagen, no todo es una imagen vale más que mil palabras. Hemos visto a Barthes y la muerte del autor y la obra original. Hemos visto la multiplicidad, la reproducción y la circulación de la imagen de lo analógico a lo digital.

Todos aquellos que no la hayan visto o incluso los que quieran repetir, que sepan que la exposición seguirá vigente hasta el próximo 13 de abril, y absolutamente gratis.


Vídeo sobre Joan Fontcuberta hablando de la exposición: http://www.324.cat/video/4500131

FROM HERE ON:

-Artistes: Hans Aarsman, Laia Abril, Laurence Aëgerter, Roy Arden, Aram Bartholl, Nancy Beans, Viktoria Binschtok, Marco Bohr, Ewoudt Boonstra, Kurt Caviezel, David Crawford, Martin Crawl, Tony Churnside & The Get Out Clause, Constant Dullaart, Leo Gabin, Jon Haddock, Gilbert Hage, Monica Haller, Mishka Henner, Roc Herms, James Howard, Thomas Mailaender, Micheal O’Connell a.k.a Mocksim, Jenny Odell, Josh Poehlein, Willem Popelier, Jon Rafman, Doug Rickard, Adrian Sauer, Frank Schallmaier, Andreas Schmidt, Pavel Maria Smejkal, Claudia Sola, Shion Sono, Jens Sundheim, Penelope Umbrico, Corinne Vionnet i Hermann Zschiegner. 

-Organitza: Arts Santa Mònica - Departament de Cultura - Generalitat de Catalunya 

-Produeix: Rencontres d'Arles 2011 i Arts Santa Mònica - Departament de Cultura - Generalitat de Catalunya Comissariat: Clément Chéroux - conservador Departament de Fotografia Centre Georges Pompidou Joan Fontcuberta - artista Erik Kessels - fundador i director artístic de KesselsKramer Martin Parr - fotògraf de l’agència Magnum Photos Joachim Schmid - artista Amb la col·laboració de: Fundació Foto Colectania Filmoteca de Catalunya Institut Francès - Barcelona Embajada del Reino de los Países Bajos. 


 "Ars longa, vita brevis"

jueves, 18 de octubre de 2012

RICHARD PRINCE Y EL APROPIACIONISMO

“El apropiacionismo es un movimiento artístico desarrollado a partir de los años 80 que sigue el procedimiento de la apropiación. Transportado al campo de las artes visuales (ya sea pintura, escultura, fotografía…) se refiere al uso de elementos tomados o re-tomados, mejor dicho, para la creación de una obra. El artista Richard Prince es uno de los primeros apropiacionistas a través de sus re-fotografías.”
En este diálogo veremos en qué consiste el arte del apropiacionismo y lo haremos a través del pintor y fotógrafo Richard Prince principalmente, aunque también mencionaremos otros casos de artistas bastante conocidos en este arte. Las obras apropiacionistas que veremos serán imágenes fotográficas.
El apropiacionismo es un movimiento artístico desarrollado a partir de los años 80 sobretodo en el país de los EEUU que sigue el procedimiento de la apropiación. Transportado al campo de las artes visuales (ya sea pintura, escultura, fotografía…) se refiere al uso de elementos tomados o re-tomados mejor dicho, para la creación de una obra.



¿Por qué surgió el apropiacionismo? Como ya sabréis cada estilo artístico se contrapone al estilo anterior. Es decir, antes de la llegada del apropiacionismo, en la escena artística norteamericana de los años 50 y 60 se desarrollaba el arte minimal y el arte concepto, esto es la austeridad racional y el arte de la idea por encima de la forma y la imagen. Es por eso, que el apropiacionismo surgió en contra de estas corrientes, de estos movimientos para conseguir un retorno a la pintura, más concretamente, a la imagen y a su potencial narrativo, poético.
No obstante, muchísimo antes, en 1913, Marcel Duchamp presenta el ready-made, que no es otra cosa que el objeto común sacado de su contexto habitual y resumido como obra del artista, lo que dio un vuelco al concepto tradicional de arte. Su intención fue la de sacralizar y desmitificar el objeto artístico y demostrar que el artista, el hombre, no puede nunca empezar de la nada: el origen de sus obras parte de cosas ya hechas e inventadas.

En realidad, la tendencia apropiacionista tiene un claro punto de partida. Fue mostrada en la Nueva York de finales de los años 70, en octubre del 77 exactamente, por los artistas que participaron en la exposición Pictures (imágenes) llevada a cabo en el Artists Space comisariada por el crítico y profesor de historia del arte Douglas Crimp.
¿Cuál era la ideología de esta exposición? Pues desde una actitud reflexiva y apropiativa abría el arte a los medios de comunicación, a la publicidad, al cine…para explorar estas artes visuales y así crear imágenes a partir de estos media.
La exposición Pictures fue un proceso de “rematerialización” de volver a recuperar la imagen que había “desmaterializado” el arte concepto anterior. El caso es que las imágenes que formaban la exposición en ningún caso eran originales de la realidad o fruto de la imaginación del artista, sino imágenes apropiadas de otras imágenes del mundo circundante: eliminaban el significado que tenían las fotografías publicitarias, de tomas televisivas o cinematográficas o de la propia historia del arte para realizarles pequeñas manipulaciones (recortes, fragmentaciones, cambios de color…) y otorgarles un significado nuevo. Detrás de cada imagen siempre se podía hallar otra imagen.



Richard Prince (Panamá, 1949) artista americano, pintor y fotógrafo, se vale de las refotografías (fotografías de fotografías) para crear sus obras. Toma como soporte el mundo de la publicidad porque es donde se inscriben los mitos de nuestro tiempo, es decir, un mundo de lo ideal; en los anuncios de TV todo parece perfecto y feliz al usar cierto producto pero que en el fondo es un mundo de apariencias y de engaño, así puede hacer una crítica reflexiva de la sociedad que le rodea.


Primero realizó una serie de fotografías en color partiendo de anuncios publicitarios, pero su trabajo clave fue la serie Cowboys del 80 al 86 que son una serie de refotografías de anuncios publicitarios de la marca de tabaco Marlboro. Como vemos en esta diapositiva estos son los anuncios publicitarios en los que Prince modificó recortando y apropiándose de la imagen. Este fue el resultado. Con esta serie, Prince pretendía reflejar y reflexionar sobre la “manera de ser” norteamericana, del ideal masculino, un camuflado retrato del hombre de clase media, americano, con esa actitud masculina de héroe y mito, ese cowboy John Wayne, a mitad camino entre la ficción y la verdad. Que cuestiona y hace una crítica social en realidad de la identidad de una sociedad y del yo. Esta imagen fue subastada en Christie’s NY por 1 millón de dólares en 2005.







Sherrie Levine (Pensilvania, 1947) se negó siempre a inventarse sus propias imágenes. Actuó creando imágenes de otras imágenes apropiadas que acababan variando el concepto de la creación original. A través de la refotografía, como Prince, se apropió del trabajo de artistas masculinos de los años 30 y 40 como Walker Evans y Alexander Rodchenko sin hacer modificación alguna. Convierte las fotografías apropiadas en signos que subvierten la autoridad masculina del artista a un nuevo papel femenino, que encaja al mismo tiempo con todas las reivindicaciones femeninas de la época y la toma del poder por parte de la mujer en el mundo del arte. Un ejemplo de ello es su serie After Walker Evans, 1979, donde destaca el rostro de una mujer de un trabajo fotográfico de Evans del 1936 dedicado a reflejar las familias granjeras de una zona del país tras el crack del 29.






Robert Longo (NY, 1953) siempre se sintió fascinado por la iconografía del cine y de la televisión, de la que aisló imágenes para manipularlas y convertirlas en naturalezas muertas a gran escala. Por ejemplo, su serie Men in the cities (hombres en la ciudad, 80-87) representan hombres y mujeres trajeados en una especie de danza mortal, y digo mortal porque en realidad es justo el instante congelado en que estas personas están recibiendo un disparo. Estas figuras son apropiadas de la película de Fassbinder An American Soldier (el soldado americano, 70) que Longo descontextualiza e invita al espectador a formularse preguntas sobre lo que le ocurre al individuo de traje y corbata. Más que representar personas concretas se trata al hombre y a la mujer como seres anónimos pertenecientes a una gran entidad corporativa, a una de las grandes empresas de NY que tienen miles de empleados de los que no se saben el nombre, que son sólo “soldados americanos” carne de cañón, mero logotipo, alegoría de una situación social del momento pero que aún perdura hasta nuestros días, y Longo dispara contra este tipo de trato social a los hombres y mujeres convertidos en bussinesman (hombres de negocios) de Wall Street que parecen productos seriados formados para satisfacer las necesidades de grandes empresas comparando a estas con instituciones militares en al que todo es uniforme y donde no hay libertad individual, contra esa perdida de identidad y deshumanización, y contra el poder de las grandes multinacionales, y contra ese tipo de vida, esa falsa cara de la globalización.





Algunos se preguntaran por qué un movimiento supuestamente carente de originalidad y autenticidad es considerado importante. Los artistas que vemos “copiaron” obras de otros autores, pero les imprimieron un sello propio, que aunque es difícil de captar a simple vista, está presente en cada obra, negando de esta manera una forma de plagio. La apropiación siempre es distinta a la obra original, si no lo es físicamente lo será conceptualmente. Por ejemplo, la foto de Levine del rostro de la mujer ya no es la foto de Evans de una familia de clase baja que vivía en una granja, sino que es el rostro de una mujer que lucha por su presencia en el mundo del arte. Por esta razón, el apropiacionismo no se considera como plagio, porque se alude que las obras no eran “una mera copia” sino un nuevo original recontextualizado (porque era elaborado en otro momento y contexto) y resignificado (porque estaba bajo otras ideas y experiencias que eran del nuevo artista) en este sentido, la apropiación daba como resultado una obra nueva. El movimiento apropiacionista implica tomar posesión de algo para la creación de algo nuevo, o para retar la manera en cómo se perciben las cosas y cómo cambian de acuerdo al tiempo y espacio en que son presentados.




Contrario a esto, Avelina Lésper, reconocida crítica de arte mejicana, dice que:

“Distorsionar la verdad es una de las formas de mentir. Cubrir la realidad con eufemismos es pervertirla. Hoy al plagio se le llama “apropiación”, lo que se supone es el robo de la obra de otro autor es un estilo, lenguaje y hasta objetivo. ¿Qué sentido tiene el arte sin la creación?”

Como vemos el apropiacionismo cuestiona las bases de la historia del arte: originalidad, autenticidad… y las formas de recibirla: desarrollo, tradición, evolución…Si consideramos el apropiacionismo un movimiento artístico en cierta manera estamos rompiendo con estos criterios y rompiendo con un sistema historicista de pensamiento moderno, por eso se desarrolla dentro de la posmodernidad.
¿Qué pensáis vosotros? ¿Creéis que es un plagio gratuito o por el contrario creéis que se puede ver la huella e intención del artista secundario?
Todo lo comentado hace parte aun hoy de la discusión y retroalimentan lo que es este concepto del apropiacionismo.









"Ars longa, vita brevis"

jueves, 5 de julio de 2012

REALIDADES CERCANAS

Emili Godes Hurtado (Barcelona 1895 - 1970) fue un fotógrafo catalán. Con quince años comenzó a iniciarse en la fotografía a que se dedicó profesionalmente. Usaba técnicas rudimentarias, ampliando sus fotos con vidrios procedentes de vasos o botellas con el fin de ampliar los pequeños detalles de la naturaleza.
Fue miembro de la Agrupación Fotográfica de Cataluña en la que representó la corriente de la Nueva objetividad.

Arròs.
GODES, Emili.
MNAC, c. 1930.
Dimensiones: 29 x 41.5 cm
Técnica: Fotografía. Gelatina de plata sobre papel baritado.

Donación de Maria Rosa Godes, hija del artista, en 2005, junto a otras veinte piezas similares

Obra:
Esta pieza actualmente no está expuesta en sala, pero ha sido expuesta en tres ocasiones. La primera exposición fue “Primer Acte. La fotografía al Museu” que se realizó en el mismo MNAC en el año 1997/98, como era una exposición itinerante, la obra se presentó también en el Museo de Arte Moderno de Tarragona, en 1999/2000. La segunda exposición, también itinerante, de la que formó parte esta pieza, se tituló “Paris-Barcelone” que fue vista en el Grand Palais de Paris en el 2001-/2002 y en el Museo Picasso de Barcelona en el 2002.
Esta obra pertenece a una serie, aunque no sé si podríamos llamarla así completamente, de fotografías tomadas a alimentos en primerísimos planos, imágenes de detalle en función Macro diríamos hoy; aunque estas microfotografías de gran formato, como él las llamaba, representan una de  las aportaciones más importante al arte de la Nueva Objetividad de nuestro país en el campo de la fotografía. Otros títulos de esta serie son Coliflor (c.1930) i Pèsols (c.1930). 
Godes también tomó fotografías con esta perspectiva sobre animales y flores, en el último de los casos suelen ser perspectivas de picados o contrapicados totales.  Otros de sus trabajos mostraban escenas de género, como patios interiores de las casas u obreros de las fábricas.

Si la obra estuviera expuesta en el MNAC se encontraría en la sala 76, junto a carteles cinematográficos elaborados por Antoni Clavé y algunas esculturas. En dicha sala, en la que se recogen algunas obras del las vanguardias de a partir de 1930, hay un cartel que reza así: “[…] El número de obras de este periodo que posee el MNAC no es lo bastante  nutrido como para dedicarle un ámbito de exposición permanente. Adquisiciones y donaciones han permitido abrir esta sala que prefigura la lectura global de las vanguardias de Cataluña.”

La fotografía Arròs, en particular, está tomada a una distancia que no nos permite casi distinguir correctamente el objeto, pues bien podría haber sido otra cosa. Esta cercanía, que al mismo tiempo deforma el objeto convirtiéndolo en algo distinto, quizás podría derivarse al arte abstracto, una especie de micro-ecologías abstractas. Cuando no exponemos una idea o forma clara y de manera específica y concreta, cuando no marcamos unos márgenes, estamos damos libre paso a la sugerencia, invitando así al espectador a adivinar, a interpretar y a ver más allá. Normalmente la libre interpretación del individuo respecto a una obra da paso a múltiples, y mucho más ricas, teorías que si le sometiéramos a un control rígido del pensar (y del ver) de manera restrictiva.

Puede que esté rizando demasiado el rizo, y que estas no sean exactamente las ideas que quería exponer el autor en 1930, o que me esté adelantando a tiempos posmodernos, pero baso mi teoría interpretativa en el trabajo de otros artistas fotógrafos de la época como son Weston (1886-1958) y su obra Pepper, por ejemplo, y  Blossfeldt (1825-1932) con su extensa serie Wundergarten Natur.

Godes, MNAC, c.1930

Aun así, curiosamente, no puedo evitar redirigir la obra de estos tres artistas hacia un trabajo fotográfico personal que yo misma estoy realizando con los propósitos argumentados dos parágrafos más arriba.  Mi serie se titula So Close, y trata sobre elementos orgánicos (mayoritariamente alimentos) fotografiados en función Super Macro con una cámara réflex digital, en la que intento aproximarme al objeto de una manera en la que éste llegue a desaparecer como lo que  vulgarmente se conoce y abra las puertas a la mente del receptor hacia una nueva y subjetiva interpretación hecha por él mismo. Es decir, intento mostrar que puede haber un mundo más allá de lo que se ve  como común y definido, quiero proponer la libre visión y la propia experiencia, hacer llegar a propias conclusiones.

Fotografía de autora, Líneas de azúcar, 2010.
Fotografía de autora, Granada, 2010.






Bibliografía:
§  Rigol, J.; Giralt-Miracle, D.Emili Godes, fotògraf de la nova objectivitat. Barcelona: Generalitat de Cataluña. 1992.
§  Godes, E.. Emili Godes. Barcelona: Actar Editorial.



"Ars longa, vita brevis"