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viernes, 28 de agosto de 2015

El MEAM ataca de nuevo

A raíz de la lectura de este artículo, la respuesta no ha podido ser menos inmediata.

http://diarioelprisma.es/jose-manuel-infiesta-el-gran-error-del-arte-contemporaneo-es-que-ha-querido-destruir-la-tecnica-y-el-oficio/

https://museumeam.wordpress.com/2015/08/20/el-gran-error-del-arte-contemporaneo-es-que-ha-querido-destruir-la-tecnica-y-el-oficio/comment-page-1/#comment-31

Hay tanto contra lo que argumentar en este artículo que no sabría por dónde empezar. Lo haré intentando apelar contra las respuestas que da el entrevistado. Como licenciada y máster en Historia del Arte basaré mis argumentos en conocimientos y en experiencia. Intentaré no caer en el subjetivismo, que es de lo que peca en gran parte el artículo.  

Para empezar, me esperaba algo así del MEAM (¿de quién sino?), quienes desde su inauguración como institución cultural, museo, han encajonado el arte en algo que no va más allá de lo figurativo, concepto que tienen idealizado encima de un pedestal. Primer error.

Primeramente, el arte del siglo XX no ha intentado destruir nada. El día que empecemos a entender que el arte es la EVOLUCIÓN de una sola cosa (como el crecimiento de una persona y su maduración en el tiempo), y no algo divisible y encajonable en estilos, movimientos, etc, empezaremos a hilar fino. El siglo XX/XXI no ha pretendido insultar ni destruir valores tradicionales, ha intentado concebirlos desde otra perspectiva o superarlos, que no eliminarlos. Y aun así, ¿qué hay de malo en no ser figurativo? Sé que no es comparable, y que por lo que se menciona en el artículo no se es amigo de lo sacro, yo tampoco mucho, no obstante, millones de personas de este planeta creen y tienen fe actualmente en un ser no figurativo, en una energía conceptual y sensitiva, en algo inexplicable que nadie ha jamás. Y esa no figuración, esa idea abstracta, mueve el mundo en muchas ocasiones, así que, punto número uno: la figuración está sobrevalorada. ¿Tanto aterra la desmaterialización, enfrentarse a la nada, a la idea, al pensamiento?

Cuando se comenta -cito textualmente- Son artistas que valoran lo que era la pintura de verdad y dicen “chico, es que no se ha vuelto a pintar como pintaban estos maestros”. - refiriéndose a jóvenes artistas que admiran la obra de Velázquez y Rembrandt, ¿quién dice que otros artistas contemporáneos no están influenciados y que no admiran a estos grandes iconos? ¿Por qué? ¿Por qué no pintan con su técnica y material, además de la figuración? Me parece una catalogación injusta. Me atrevería a decir que hasta Banksy, por mencionar a un conocido de entre otros, en algunas de sus obras ha podido tener presente a artistas de la antigüedad.
Igualmente, chico, no se ha vuelto a pintar como pintaban los maestros porque es un paso que se intenta dar hacía otra dirección, hacía adelante. No dudo de que existan hoy pintores que puedan igualar o incluso superar a Velázquez o Rembrandt, el MEAM, podría (he dicho podría) ser un ejemplo, pero es que no se trata de eso. Se trata de que pintar, hoy en día, como Velázquez o Rembrandt, no tiene un mayor sentido más allá de una admiración estética, visual, material y técnica. Que no es poca, pero no es suficiente para el siglo XXI.

La generación de artistas jóvenes de nuestra época es brutal, sí, se dediquen a la materia del arte a la que se dediquen. Hay muchísimos artistas jóvenes callejeros, que exponen en la misma calle su obra a través de vinilos, graffitis, eh, y tengo una buena noticia, ¡son figurativos!, pero ¿supongo que si no es con óleo o acrílico no interesa no? Igualmente, que nadie se alarme, dudo que algún día se asista al final de la pintura como se teme en el artículo. Es que parece ser que si uno no se puede comparar con un Goya, no se es nadie. Comenta el artículo que el jurado de un concurso determinó que “hay unos treinta cuadros en MEAM que podrían estar expuestos en cualquier museo del mundo”. Y en la calle también hay obras que podrían estarlo, y en los talleres de algunos jóvenes artistas que no habrán tenido tanta suerte de ser fichados por una institución, etc. Esto es lo que intentaba explicar el pobre Tzara, la destrucción de esta dura regla museística, a veces absurda, de que si no se está dentro no se es nadie. ¿Son menos arte esos treinta cuadros por no estar en el Metropolitan de NY, o por estar otras obras en las calles?
¿Ningún artista actual que realice arte contemporáneo no figurativo no tiene talento entonces? Yo creo que, en parte, es con el arte actual cuando el artista más necesita tener. Necesita sobretodo tener capacidad mental, idea, concepto, discurso, porque luego vendrá el crítico y el comisario de arte y harán su trabajo, pero el único y el primero que te sabrá explicar su obra es el artista. Todo esto sería muy fácil de entender si se dieran por superados los cánones estéticos de la belleza clásica, que deberían verse más que superados en pleno siglo XXI pero aun no es así. No obstante, algunos artistas contemporáneos dan por superados estas estéticas y crean una obra a través de la mente, donde no importa tanto la forma como el contenido. No obstante, soy consciente de que también hay mucha sobrevaloración en el arte contemporáneo, claro que sí, no lo intento ocultar, pero estaría bien poder crear un término medio en la balanza de este asunto, no hay que enfrontar el arte antiguo con el arte contemporáneo, no es una lucha de titanes, es una evolución de la misma cosa.

Por otra parte, yo no sé qué problemas habrán tenido con ARCO concretamente, pero cuando yo he asistido a la feria, he visto bastante arte figurativo, y algunos eran pintura.

Cuando se remite contra Duchamp diciendo que colocar un váter en un museo no tiene ningún valor más allá de la provocación, puede que se tenga razón a medias. Se debe contemplar la burla artística, el arte puede ser satírico también, se debe contemplar la crítica social. Duchamp ha superado la estética, la técnica y la materia, quiere ir más allá. Quiere jugar con la sociología del arte. El arte no es sólo un pincel, una tela con bastidor y un montón de pintura compuesta de manera perfecta que forma bellas figuras. El arte tiene un contexto social, histórico, conceptual, crítico, etc, muy potente, que se debe siempre tener en cuenta. Es indesvinculable. La fuente es única en el sentido de que no hay otra con la firma de Duchamp, toda obra es única.
El dinero va a parte. ¿Quién pone los precios del arte? Y digo yo, ¿no cuesta 90.000 € y más una obra de Goya, por ejemplo? ¿Es realmente el arte contemporáneo el que alimenta esta burbuja económica? ¿Por qué es tan radicalmente diferente un Picasso de un Duchamp? ¿Cómo son técnicas diferente merece que una tiene valor estético y trabajo y la otra no? ¿Se sabe cuánta ideología hay detrás de una obra contemporánea, cuánto concepto, o sólo nos fijamos en el exterior? Quizás ahora muchos os preguntaréis ¿Qué pasa con Damien Hirst y sus escandalosos precios en el mercado? Lo sé, Hirst ha sido un ejemplo casi sin precedentes, es como la excepción que rompe la regla. Hirst ha realizado subastas monográficas en Sotheby's y lo ha vendido todo en una sola noche. Es conocido por obras como The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (el tiburón de los 12 millones de dólares) o For Love of God (la calavera recubierta de brillantes) vendida por 74 millones de dólares. Lo que no se sabe muchas veces es que parte de estas obras fueron compradas por el mismo galerista, marchante y agente de Damien Hirst, creando así una falsa especulación que lo único que le conllevó fue un stock de piezas de Hirst en el almacén del White Cube de Londres. Personalmente, Hirst me gusta, sus precios son desorbitados, pero tampoco tiene la culpa de que haya personas que estén dispuestas a pagarlos, precisamente su obra, en parte, tiene este aspecto de crítica social a este tipo de personas que están pagando estos precios. Dejando la moral y la ética a parte, si compras una obra de Hirst es porque puedes permitírtelo -el mismo Hirst ya se denominó siempre a él mismo como businessman y no artista-

Lo de Pollock debo reconocer que me ha tocado la fibra sensible. ¿Por qué se cree que un cuadro de Pollock cuesta lo que cuesta? ¿Le ofende el precio y lo compara con el bajo precio de una obra del MEAM? Que se le suba el precio a los cuadros el MEAM entonces, que se les ponga el valor que se le considere, pueden hacerlo si quieren, en vez de quejarse. Un cuadro de Pollock vale hoy lo que vale primero por su valor histórico, es decir, es una pieza irreproducible en el tiempo, puesto que el autor está fallecido y porque se realizó en una época con un cierto movimiento social que también hoy es irreproducible, el pasado es pasado. Un Pollock tiene un valor artístico brutal, Pollock llevó a la máxima expresión el dripping, y formó parte del llamado action painting, que no se sepa apreciar por según qué personas, es otro tema, como todo. Cito textualmente -Un cuadro de Jackson Pollock si en vez de hacerlo él lo hiciese Jacobo Alcalde valdría 3000 euros, y el cuadro sería el mismo. Un cuadro de Jacobo Alcalde vale 5000 euros y para mí es extraordinariamente mejor que cualquiera de Pollock. Aún así, yo no soy quien para decir si lo de Pollock es arte o no es arte, pero lo que sí que puedo decir es que no vale lo que cuesta - ¿Realmente se cree esta dura afirmación? El cuadro no sería el mismo por un millón de razones. Primera por que el autor es distinto, el contexto social e histórico también, e incluso dudo que le saliera de la misma manera. Seguramente se debe pensar que “hacer un Pollock” es ponerse como un loco a sacudir un pincel delante de una tela y a pasear por con un cubo agujereado por encima dejando caer gotitas de pintura. Bien, volvemos a lo mismo de siempre, en cuanto a técnica y material un Pollock es reproducible hoy en día, pero ni de lejos tendrá el mismo valor, en cuanto a autoría y sociología es imposible. Además, Pollock tiene obra figurativa antes de que llegara a convertirse en un gran icono, por si a alguien le interesa. Y por eso, se paga lo que se paga, y por poder también, no por materiales o estética. Ampliemos la mente, extendamos el arte un poco más allá de los colores y las formas.
Intentemos no meter a todo el público dentro de un mismo saco con afirmaciones como, cito textualmente- al gran público le sigue gustando más un Despiau, un Bourdelle o un Rodin que no un Henry Moore. ¿Cómo se sabe esto? ¿Se han hecho estudios de gustos predeterminados al público o algo? ¿Dónde están las fuentes que apoyan estas afirmaciones? No caigamos en subjetivismos, por favor, desde la posición que se ocupa en una institución cultural, al menos, debería tenerse una mentalidad neutral y crítica, no prejuiciosa.

No soy fan de MACBA por motivos personales, pero que no contenga ninguna obra en el hall es falso, y que sólo se dedique a la experimentación también. En el hall, actualmente, está expuesta una obra de Lawrence Weiner, (Some objects of desire, 2004), y normalmente suelen mostrar alguna relacionada con la exposición en curso que realicen. ¿Qué se entiende por experimentación en el artículo? ¿Cómo se considerarían obras como happenings, performances, etc? ¿Arte efímero o pantomima? La experimentación, como la que se hacía en la escuela Bauhaus o en la Black Mountain College de Chicago abrió el mundo del arte a un espectáculo creador maravilloso y muy inspirador, no creo para nada que deba desvalorarse.

¿Así que la fundación Tàpies no la visita nadie no? Me gustaría saber cuánta gente hay en el MEAM un día normal a las doce del mediodía. Repito, ante estas afirmaciones, estudios de público por favor, puede que nos sorprendamos. Y si el día que hay una ceremonia o un acto de la Generalitat detrás hay un Miró o un Tàpies es por lo mismo, no se trata de lo estética o figurativa que sea la obra, sino del valor simbólico-histórico que representan estos autores, en concreto, para Catalunya. El arte se puede usar también como valor representativo de cualquier cuestión, si es que el arte tiene miles de valores, aunque se los quiera acotar. Por eso está un Tàpies detrás de estos actos y no un cuadro del MEAM, por valor representativo, quizás se deba dejar pasar un tiempo para que pueda haber uno del MEAM en este tipo de actos, la historia avanza lentamente.

Si hablamos de hiperrealismo, o de arte figurativo, cito textualmente- si el cuadro pintado es igual que la foto, ¿para qué quieres el cuadro?, estos artistas buscan superar la fotografía, no imitarla. Se busca que el resultado sea menos frío que una foto, que sea más expresivo, más brillante…- Menos frío, más brillante, expresión, saturación, color…ahora parece que estemos hablando de las herramientas de Photoshop para definir el arte que defiende el artículo. Supongo que estas opiniones también dependen mucho de cómo el sujeto utilice el arte en sí, es decir, si sólo buscamos belleza visual y contemplativa o si lo que nos gusta de la obra es la idea que hay detrás de ella, el discurso, la historia que nos hace pensar. A mí, el arte me produce un placer visual enorme pero es más el placer intelectual que puedo obtener a través de él lo que realmente me satisface. Es como el aspecto físico de una persona y su interior, su pensamiento.

Prosigo citando textualmente- A mí el tema sacro, el tema religioso, simplemente no me interesa, lo considero superado. Otro te podrá decir lo contrario, pero yo creo que el mundo moderno ha superado el concepto religioso.- Vaya, vaya con el mundo moderno, ¿hemos sido capaces de superar el mundo sacro pero el figurativo no? Yo no afirmaría por otra parte que el mundo sacro esté superado, y por supuesto el figurativo tampoco. Por desgracia en ambos casos.

Yo no estoy específicamente en contra del arte que se expone en MEAM, sino de esta filosofía que defienden de manera, ellos también, dictatorial.

Pagaría por tomar un café con el entrevistado: Jose Manuel Infiesta, director del MEAM, si me lee considere esto una verdadera ( y arriesgada por mi parte) invitación.


A la memoria de Tristan Tzara y Jackson Pollock, entre otros.


"Ars longa, vita brevis"

martes, 3 de julio de 2012

EXPOSICIÓN ANNA MARIA MAIOLINO. Fundación Tàpies.15 de octubre de 2010 hasta 16 de enero 2011

Exposición pasada.
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In-Out (Antropofagia), de la serie Fotopoemacción, 1973. Fotografias en blanco y negro, 25x38 cm (c/u). Colección particular, San Paulo, Brasil. Foto: Max Nauenberg.

Estos días se presenta en Barcelona la rica e inetiquetable obra de la artista brasileña Anna Maria Maiolino. Del productivo trabajo de la artista, se han seleccionado series más antiguas y otras que son totalmente nuevas. Todas las obras expuestas presentan diversidad de materiales, medios, experiencias…y quedan distribuidas en dos plantas de espacios abiertos con paredes blancas. A la disposición del visitante encontramos las audio guías y los trípticos informativos.

Anna Maria Maiolino nace en Scalea, Calabria, en 1942, y emigra con su familia a Brasil a los 18 años. Participa en el movimiento del arte neoconcreto, dicho movimiento renovó el arte brasileño. Ella abandonó la abstracción geométrica y se decantó por la creatividad de lo subjetivo, la inspiración de la sociedad, el cuerpo y lo abyecto a través de una estructura rizomática.

“Cuando me agoto vuelvo a los inicios, es un proceso de alimentar, digerir y defecar”

Su obra se ha desarrollado siempre a través de una gran variedad de medios: poesía, fotografía, vídeo, y sobre todo, dibujo. Y también a través de una gran variedad de materiales: arcilla, yeso, vidrio, madera, papel, barro… Trabaja de forma libre, creativa e intensa. Su amplitud temática no sigue un desarrollo lineal temporal, lo que le permite llegar a más gente a través de muchos iconos y lenguajes, sin importar tiempo o lugar.
En sus primeros trabajos en la década de los 60 se ve una clara inspiración vital y orgánica, natural, la temática del cuerpo (Glu Glu Glu, 1966-67), a la que volverá en las décadas de los 70 y 90.  También encontramos en sus esculturas que tratan el tema (Mais e Mil, 1995), unas formas escatológicas, instalaciones que agrupan dichas formas primitivas de modo repetitivo, básico, simple, rutinario, cotidiano, instintivo. Iguales pero todos diferentes, como los humanos. En una de sus series de la década de los 70, presentó unos dibujos en los que se interesaba por la existencia del + y el -, lo opuesto, la ausencia y la presencia (Buracos, 1972-76) donde se utiliza el papel no como un soporte, sino como un medio de creación. El interés por el espacio negativo hizo que en algunas de sus obras apareciera el proceso de trabajo y lo desechado como resultado final (La sombra del otro, 1993) en las que el molde con el que se hace la escultura acaba cobrando más importancia que ésta en sí.
Cabe destacar la influencia que causaron los años de dictadura en Brasil en algunos de los trabajos de la artista. El vídeo In-Out (Antropofagia, 1973) nos habla de la censura y la falta de expresión y de libertad en esos tiempos. Quizás la performance más conocida e impactante, por mi parte, sea Entrevidas, 1981. Esta obra se realizó en el momento en que el país brasileño empezaba a abrirse a la democracia. Un campo minado de frágiles vidas (huevos) se presenta frente a nuestros pies, lo atravesamos con sumo cuidado bajo una tela blanca que simula el cielo y el más allá; en el centro un altar con la culminación del proceso, la muerte ascendente. Mientras pensamos: la humanidad tan débil y la vida tan efímera, la muerte tan simple como pisar un huevo.


“Ser, hacer, pensar”/“Gesto, repetición, memoria”. GRISELDA POLLOCK. Jueves 11 de noviembre de 2010. Fundación Tàpies, espacio C (auditorio).

Pollock basa la exposición de Maiolino en torno a un discurso feminista acometido desde una voluntad crítica, busca desmantelar los significados asociados a la disciplina de la historia del arte buscando constantemente las relaciones entre sexualidad, subjetividad y poder que refleja claramente en sus obras la artista brasileña. En general, analizar el lugar de las mujeres en la historia de la cultura exige una deconstrucción radical del discurso de la historia del arte. Ello igualmente impone que se genere un nuevo discurso que supere el sexismo sin reemplazarlo por su simple contrario.
Griselda valora el trabajo que hace la artista con las manos, la arcilla, por ejemplo, la encuentra sensual e infantil ¿quién trabajaba así en los 90 la era de la tecnología? Maiolino también lo relaciona con el arte povera, y no al minimal dónde la han querido encasillar algunos, que concede un nuevo valor a los procesos y aspectos del trabajo del hombre en su cultura vinculados a los campos y al trabajo manual.
La organización de la sensibilidad es un aprendizaje fundamental para el artista, que debe poseer un modo singular de ver y sentir. Sin embargo, debe acompañarse de lo que conecta sensibilidad y mundo, a saber, el lenguaje, formar y vincular: un comunicar que es interrelacionarse, dice Pollock. La angustia de hacerse a uno mismo está estructurada. Ella hay creado para si un lenguaje que registra a través del gesto de la mano móvil, la diferencia creativa del devenir repetitivo de la fama, la vida, la muerte y el lugar de la memoria de su espacio conmovedor y frágil. Para Griselda, Maiolino intensifica su maternidad  con sus palabras lúdicas y poéticas como sus gestos en un arte que es genuinamente creativo, coherentemente ético y está arraigado a la vida.






"Ars longa, vita brevis"