viernes, 28 de agosto de 2015

El MEAM ataca de nuevo

A raíz de la lectura de este artículo, la respuesta no ha podido ser menos inmediata.

http://diarioelprisma.es/jose-manuel-infiesta-el-gran-error-del-arte-contemporaneo-es-que-ha-querido-destruir-la-tecnica-y-el-oficio/

https://museumeam.wordpress.com/2015/08/20/el-gran-error-del-arte-contemporaneo-es-que-ha-querido-destruir-la-tecnica-y-el-oficio/comment-page-1/#comment-31

Hay tanto contra lo que argumentar en este artículo que no sabría por dónde empezar. Lo haré intentando apelar contra las respuestas que da el entrevistado. Como licenciada y máster en Historia del Arte basaré mis argumentos en conocimientos y en experiencia. Intentaré no caer en el subjetivismo, que es de lo que peca en gran parte el artículo.  

Para empezar, me esperaba algo así del MEAM (¿de quién sino?), quienes desde su inauguración como institución cultural, museo, han encajonado el arte en algo que no va más allá de lo figurativo, concepto que tienen idealizado encima de un pedestal. Primer error.

Primeramente, el arte del siglo XX no ha intentado destruir nada. El día que empecemos a entender que el arte es la EVOLUCIÓN de una sola cosa (como el crecimiento de una persona y su maduración en el tiempo), y no algo divisible y encajonable en estilos, movimientos, etc, empezaremos a hilar fino. El siglo XX/XXI no ha pretendido insultar ni destruir valores tradicionales, ha intentado concebirlos desde otra perspectiva o superarlos, que no eliminarlos. Y aun así, ¿qué hay de malo en no ser figurativo? Sé que no es comparable, y que por lo que se menciona en el artículo no se es amigo de lo sacro, yo tampoco mucho, no obstante, millones de personas de este planeta creen y tienen fe actualmente en un ser no figurativo, en una energía conceptual y sensitiva, en algo inexplicable que nadie ha jamás. Y esa no figuración, esa idea abstracta, mueve el mundo en muchas ocasiones, así que, punto número uno: la figuración está sobrevalorada. ¿Tanto aterra la desmaterialización, enfrentarse a la nada, a la idea, al pensamiento?

Cuando se comenta -cito textualmente- Son artistas que valoran lo que era la pintura de verdad y dicen “chico, es que no se ha vuelto a pintar como pintaban estos maestros”. - refiriéndose a jóvenes artistas que admiran la obra de Velázquez y Rembrandt, ¿quién dice que otros artistas contemporáneos no están influenciados y que no admiran a estos grandes iconos? ¿Por qué? ¿Por qué no pintan con su técnica y material, además de la figuración? Me parece una catalogación injusta. Me atrevería a decir que hasta Banksy, por mencionar a un conocido de entre otros, en algunas de sus obras ha podido tener presente a artistas de la antigüedad.
Igualmente, chico, no se ha vuelto a pintar como pintaban los maestros porque es un paso que se intenta dar hacía otra dirección, hacía adelante. No dudo de que existan hoy pintores que puedan igualar o incluso superar a Velázquez o Rembrandt, el MEAM, podría (he dicho podría) ser un ejemplo, pero es que no se trata de eso. Se trata de que pintar, hoy en día, como Velázquez o Rembrandt, no tiene un mayor sentido más allá de una admiración estética, visual, material y técnica. Que no es poca, pero no es suficiente para el siglo XXI.

La generación de artistas jóvenes de nuestra época es brutal, sí, se dediquen a la materia del arte a la que se dediquen. Hay muchísimos artistas jóvenes callejeros, que exponen en la misma calle su obra a través de vinilos, graffitis, eh, y tengo una buena noticia, ¡son figurativos!, pero ¿supongo que si no es con óleo o acrílico no interesa no? Igualmente, que nadie se alarme, dudo que algún día se asista al final de la pintura como se teme en el artículo. Es que parece ser que si uno no se puede comparar con un Goya, no se es nadie. Comenta el artículo que el jurado de un concurso determinó que “hay unos treinta cuadros en MEAM que podrían estar expuestos en cualquier museo del mundo”. Y en la calle también hay obras que podrían estarlo, y en los talleres de algunos jóvenes artistas que no habrán tenido tanta suerte de ser fichados por una institución, etc. Esto es lo que intentaba explicar el pobre Tzara, la destrucción de esta dura regla museística, a veces absurda, de que si no se está dentro no se es nadie. ¿Son menos arte esos treinta cuadros por no estar en el Metropolitan de NY, o por estar otras obras en las calles?
¿Ningún artista actual que realice arte contemporáneo no figurativo no tiene talento entonces? Yo creo que, en parte, es con el arte actual cuando el artista más necesita tener. Necesita sobretodo tener capacidad mental, idea, concepto, discurso, porque luego vendrá el crítico y el comisario de arte y harán su trabajo, pero el único y el primero que te sabrá explicar su obra es el artista. Todo esto sería muy fácil de entender si se dieran por superados los cánones estéticos de la belleza clásica, que deberían verse más que superados en pleno siglo XXI pero aun no es así. No obstante, algunos artistas contemporáneos dan por superados estas estéticas y crean una obra a través de la mente, donde no importa tanto la forma como el contenido. No obstante, soy consciente de que también hay mucha sobrevaloración en el arte contemporáneo, claro que sí, no lo intento ocultar, pero estaría bien poder crear un término medio en la balanza de este asunto, no hay que enfrontar el arte antiguo con el arte contemporáneo, no es una lucha de titanes, es una evolución de la misma cosa.

Por otra parte, yo no sé qué problemas habrán tenido con ARCO concretamente, pero cuando yo he asistido a la feria, he visto bastante arte figurativo, y algunos eran pintura.

Cuando se remite contra Duchamp diciendo que colocar un váter en un museo no tiene ningún valor más allá de la provocación, puede que se tenga razón a medias. Se debe contemplar la burla artística, el arte puede ser satírico también, se debe contemplar la crítica social. Duchamp ha superado la estética, la técnica y la materia, quiere ir más allá. Quiere jugar con la sociología del arte. El arte no es sólo un pincel, una tela con bastidor y un montón de pintura compuesta de manera perfecta que forma bellas figuras. El arte tiene un contexto social, histórico, conceptual, crítico, etc, muy potente, que se debe siempre tener en cuenta. Es indesvinculable. La fuente es única en el sentido de que no hay otra con la firma de Duchamp, toda obra es única.
El dinero va a parte. ¿Quién pone los precios del arte? Y digo yo, ¿no cuesta 90.000 € y más una obra de Goya, por ejemplo? ¿Es realmente el arte contemporáneo el que alimenta esta burbuja económica? ¿Por qué es tan radicalmente diferente un Picasso de un Duchamp? ¿Cómo son técnicas diferente merece que una tiene valor estético y trabajo y la otra no? ¿Se sabe cuánta ideología hay detrás de una obra contemporánea, cuánto concepto, o sólo nos fijamos en el exterior? Quizás ahora muchos os preguntaréis ¿Qué pasa con Damien Hirst y sus escandalosos precios en el mercado? Lo sé, Hirst ha sido un ejemplo casi sin precedentes, es como la excepción que rompe la regla. Hirst ha realizado subastas monográficas en Sotheby's y lo ha vendido todo en una sola noche. Es conocido por obras como The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (el tiburón de los 12 millones de dólares) o For Love of God (la calavera recubierta de brillantes) vendida por 74 millones de dólares. Lo que no se sabe muchas veces es que parte de estas obras fueron compradas por el mismo galerista, marchante y agente de Damien Hirst, creando así una falsa especulación que lo único que le conllevó fue un stock de piezas de Hirst en el almacén del White Cube de Londres. Personalmente, Hirst me gusta, sus precios son desorbitados, pero tampoco tiene la culpa de que haya personas que estén dispuestas a pagarlos, precisamente su obra, en parte, tiene este aspecto de crítica social a este tipo de personas que están pagando estos precios. Dejando la moral y la ética a parte, si compras una obra de Hirst es porque puedes permitírtelo -el mismo Hirst ya se denominó siempre a él mismo como businessman y no artista-

Lo de Pollock debo reconocer que me ha tocado la fibra sensible. ¿Por qué se cree que un cuadro de Pollock cuesta lo que cuesta? ¿Le ofende el precio y lo compara con el bajo precio de una obra del MEAM? Que se le suba el precio a los cuadros el MEAM entonces, que se les ponga el valor que se le considere, pueden hacerlo si quieren, en vez de quejarse. Un cuadro de Pollock vale hoy lo que vale primero por su valor histórico, es decir, es una pieza irreproducible en el tiempo, puesto que el autor está fallecido y porque se realizó en una época con un cierto movimiento social que también hoy es irreproducible, el pasado es pasado. Un Pollock tiene un valor artístico brutal, Pollock llevó a la máxima expresión el dripping, y formó parte del llamado action painting, que no se sepa apreciar por según qué personas, es otro tema, como todo. Cito textualmente -Un cuadro de Jackson Pollock si en vez de hacerlo él lo hiciese Jacobo Alcalde valdría 3000 euros, y el cuadro sería el mismo. Un cuadro de Jacobo Alcalde vale 5000 euros y para mí es extraordinariamente mejor que cualquiera de Pollock. Aún así, yo no soy quien para decir si lo de Pollock es arte o no es arte, pero lo que sí que puedo decir es que no vale lo que cuesta - ¿Realmente se cree esta dura afirmación? El cuadro no sería el mismo por un millón de razones. Primera por que el autor es distinto, el contexto social e histórico también, e incluso dudo que le saliera de la misma manera. Seguramente se debe pensar que “hacer un Pollock” es ponerse como un loco a sacudir un pincel delante de una tela y a pasear por con un cubo agujereado por encima dejando caer gotitas de pintura. Bien, volvemos a lo mismo de siempre, en cuanto a técnica y material un Pollock es reproducible hoy en día, pero ni de lejos tendrá el mismo valor, en cuanto a autoría y sociología es imposible. Además, Pollock tiene obra figurativa antes de que llegara a convertirse en un gran icono, por si a alguien le interesa. Y por eso, se paga lo que se paga, y por poder también, no por materiales o estética. Ampliemos la mente, extendamos el arte un poco más allá de los colores y las formas.
Intentemos no meter a todo el público dentro de un mismo saco con afirmaciones como, cito textualmente- al gran público le sigue gustando más un Despiau, un Bourdelle o un Rodin que no un Henry Moore. ¿Cómo se sabe esto? ¿Se han hecho estudios de gustos predeterminados al público o algo? ¿Dónde están las fuentes que apoyan estas afirmaciones? No caigamos en subjetivismos, por favor, desde la posición que se ocupa en una institución cultural, al menos, debería tenerse una mentalidad neutral y crítica, no prejuiciosa.

No soy fan de MACBA por motivos personales, pero que no contenga ninguna obra en el hall es falso, y que sólo se dedique a la experimentación también. En el hall, actualmente, está expuesta una obra de Lawrence Weiner, (Some objects of desire, 2004), y normalmente suelen mostrar alguna relacionada con la exposición en curso que realicen. ¿Qué se entiende por experimentación en el artículo? ¿Cómo se considerarían obras como happenings, performances, etc? ¿Arte efímero o pantomima? La experimentación, como la que se hacía en la escuela Bauhaus o en la Black Mountain College de Chicago abrió el mundo del arte a un espectáculo creador maravilloso y muy inspirador, no creo para nada que deba desvalorarse.

¿Así que la fundación Tàpies no la visita nadie no? Me gustaría saber cuánta gente hay en el MEAM un día normal a las doce del mediodía. Repito, ante estas afirmaciones, estudios de público por favor, puede que nos sorprendamos. Y si el día que hay una ceremonia o un acto de la Generalitat detrás hay un Miró o un Tàpies es por lo mismo, no se trata de lo estética o figurativa que sea la obra, sino del valor simbólico-histórico que representan estos autores, en concreto, para Catalunya. El arte se puede usar también como valor representativo de cualquier cuestión, si es que el arte tiene miles de valores, aunque se los quiera acotar. Por eso está un Tàpies detrás de estos actos y no un cuadro del MEAM, por valor representativo, quizás se deba dejar pasar un tiempo para que pueda haber uno del MEAM en este tipo de actos, la historia avanza lentamente.

Si hablamos de hiperrealismo, o de arte figurativo, cito textualmente- si el cuadro pintado es igual que la foto, ¿para qué quieres el cuadro?, estos artistas buscan superar la fotografía, no imitarla. Se busca que el resultado sea menos frío que una foto, que sea más expresivo, más brillante…- Menos frío, más brillante, expresión, saturación, color…ahora parece que estemos hablando de las herramientas de Photoshop para definir el arte que defiende el artículo. Supongo que estas opiniones también dependen mucho de cómo el sujeto utilice el arte en sí, es decir, si sólo buscamos belleza visual y contemplativa o si lo que nos gusta de la obra es la idea que hay detrás de ella, el discurso, la historia que nos hace pensar. A mí, el arte me produce un placer visual enorme pero es más el placer intelectual que puedo obtener a través de él lo que realmente me satisface. Es como el aspecto físico de una persona y su interior, su pensamiento.

Prosigo citando textualmente- A mí el tema sacro, el tema religioso, simplemente no me interesa, lo considero superado. Otro te podrá decir lo contrario, pero yo creo que el mundo moderno ha superado el concepto religioso.- Vaya, vaya con el mundo moderno, ¿hemos sido capaces de superar el mundo sacro pero el figurativo no? Yo no afirmaría por otra parte que el mundo sacro esté superado, y por supuesto el figurativo tampoco. Por desgracia en ambos casos.

Yo no estoy específicamente en contra del arte que se expone en MEAM, sino de esta filosofía que defienden de manera, ellos también, dictatorial.

Pagaría por tomar un café con el entrevistado: Jose Manuel Infiesta, director del MEAM, si me lee considere esto una verdadera ( y arriesgada por mi parte) invitación.


A la memoria de Tristan Tzara y Jackson Pollock, entre otros.


"Ars longa, vita brevis"

jueves, 30 de julio de 2015

DESEOS Y NECESIDADES. Nuevas incorporaciones a la colección MACBA

Cómo ya es común en el sistema expositorio del Macba, la siguiente muestra no tiene ni un orden cronológico ni temático en sí, sino que es la presentación de las adquisiciones realizadas en estos últimos tres años. El museo sigue demostrando el interés y la continuidad por aumentar su patrimonio cultural.
Deseos y necesidades genera un discurso dividido en ocho ámbitos, alrededor de artistas consolidados en el arte contemporáneo, como Lawrence Weiner, quien remarca la importancia del concepto en sus obras, y da título a la exposición con una de ellas (Some objects of desire, 2004); Richard Hamilton (1922-2011), en memoria de quien está dedicada la exposición; Esther Ferrer entre otros, quienes determinan la inspiración minimalista y la abstracción racional;  Younès Rahmoun, ensalzando a la creatividad de países lejanos como África o el Oriente; y por último, nuevas voces del arte de nuestro país, como Mireia Sallarés o Patricia Dauder.



Durante toda la visita guiada que ofrece el Macba a la exposición, la guía insiste en remarcar el hecho de que frente a estas obras es más importante el concepto de sentir antes que el de entender. Remite al problema que la mayoría del público presenta frente al arte contemporáneo. Personalmente, nunca he sido del lema “ojos que no ven, corazón que no siente”. Entender es importante en el arte contemporáneo, al menos para mí, puesto que si nos limitamos simplemente a sentir, volveríamos, en cierta medida, a la sensación que produce el arte de décadas atrás, y romperíamos los esquemas de una evolución que ha intentado superar conceptos y cánones de belleza. Hablar sobre esta dicotomía del sentir y el entender siempre es caminar sobre una cuerda floja e intentar no caer al vacío. Con esto, no quiero decir que ni todo el arte de décadas atrás sea meramente estético y visual, ni que todo el arte contemporáneo sea una atrocidad que deba llegar al espectador sólo por la idea. Existen piezas contemporáneas muy bellas y con conceptos brutalmente existenciales, aunque también detrás de muchas se esconde el aprovechamiento de un movimiento y un momento concreto, sin nada más que la obtención de la fama y el dinero.
Dicho esto, me posiciono como amante del arte en general. Creo que intentamos disociar el arte a través de un estilo y otro, cuando en realidad el arte es único, la evolución de una misma cosa a través del tiempo.

John Baldessari me intrigó con su obra en la que expone una imagen de un rinoceronte gigante y la fotografía de un enano en traje, remitiendo a la inspiración en Francisco Goya, actualizando nociones de lo absurdo que tipifican las relaciones con los objetos, imágenes y valores. Perdón, esto no lo entiendo, ni lo siento tampoco. ¿Por qué Goya, y no Velázquez, por ejemplo?, ¿Dónde está la relación? Si me pusiera a pensar sobre ello, quizás como historiadora del arte, podría encontrar la relación que se comenta frente a las nociones del absurdo, pero es tan rebuscada y está tan cogida por pinzas que no pienso ni argumentarla. Cuando pregunté a la guía del museo por esta relación me comentó “no es cuestión de entender sino de sentir”. Me recordó vagamente a cuando en el colegio de monjas hacía una pregunta algo comprometida y me respondían “es cuestión de fe, hija mía.”



Interesante me pareció la obra de Younès Rahmoun (Marruecos, 1975), titulada 77. Una instalación lumínica con 77 lámparas agrupadas en formaciones florales, que representan las 77 brancas de la fe dentro del Islam, todo orientado hacia la Meca. Se percibe el conjunto como un cielo estrellado, una paz espiritual y universal, además destaca el papel de la importancia de las matemáticas y la astronomía en la tradición musulmana. Una sencillez sublime a través del espacio y la luz que evoca a la meditación.



Fascinante también el trabajo de Dora García con su obra sobre el análisis del libro Ulises de James Joyce. La artista grabó y documentó a un grupo de personas que se reunían para leer y comentar el libro de este difícil autor. García, presentaba una mesa llena de libros con múltiples notas a pie de página, que intentaban aclarar, cuestionar, resolver, etc, la complejidad de esta obra literaria, y un audiovisual de dichas reuniones de este curioso club de lectores.



Durante la exposición se desarrolló un hecho curioso. Un niño que paseaba por allí con su madre quiso acercarse más de la cuenta a una obra y la tocó. Tocó uno de los libros de Dora. Enseguida acudió el agente de seguridad a decirle que no estaba permitido. El niño parecía no entenderlo, y le preguntó a su madre que por qué no podía tocar aquello cuando en el otro museo sí podía. Supongo que el niño habría asistido a otro tipo de exposición interactiva, quizás al Museo de la Ciencia en una excursión escolar, no sé. La cuestión es que la madre no supo que responder, y en cierto modo, está en lo cierto. Hoy en día, están muy de moda las exposiciones interactivas dónde se hace participar al público para así poder empatizar con él directamente, y fomentar un aumento de visitas, mejora del entendimiento y del entretenimiento, etc. No obstante, muchos de los museos que gozan de esta categoría de “modernos y cosmopolitas”, a la hora de la verdad, dicha intervención es muy relativa. Que no se puedan hacer malabares con la Gioconda es más que comprensible, debido a su valor histórico, el seguro monetario sobre la obra, la muerte del autor y la irreproductividad de ésta. Sin embargo, que no pueda tocarse un libro que, irónicamente, se hizo para ser examinado, y no precisamente contemplado; y además cuenta con la posibilidad de reproductividad en caso de daño, un seguro monetario de un coste sostenible, etc, no parece una idea muy sostenible.
Hay casos y casos. No todo debe ser permitido, pero tampoco prohibido.


En conclusión, entender yo entendí, sentir…sí, puede decirse que sentí, obviamente. Aunque lo que más sentí fueron los ensayos del concierto de música electrónica que se estaba organizando en el hall del museo. Impedimento totalmente molesto que, en ocasiones, dificultaba seguir las explicaciones de la guía e implicarse en la exposición con el respeto que ésta se merece. Positivamente, cabe comentar que, la entrada tiene la duración ilimitada de una mensualidad, así que puede volverse en otra ocasión más tranquila. No obstante, esto debería funcionar como un apunte mental para la dirección de MACBA. Este museo ya se construyó en su día sin ni siquiera tener una colección que albergar. Señores, debido a la ambición, empezamos la casa por el tejado. Este hecho siempre ha traído problemas de espacio y exposición con las obras, pero si aun así, se quiere estirar más del hilo de la estructura arquitectónica, deberían habilitarse tipo de espacios. Organizar eventos que son incompatibles entre sí sólo saca a la luz que por querer ser trending topic de la modernidad se someten a la mala gestión de esta monstruosidad blanca en medio del Raval, la cual me deja un sabor agridulce de boca. 

"Ars longa, vita brevis"

sábado, 14 de marzo de 2015

HIMALAYA


Nunca sabes a quién vas a encontrarte al girar la esquina, ni qué será de esa persona de aquí 10 años, o de ti mismo. Actual y temporalmente trabajo en un lugar no relacionado con el mundo del arte. Soy consciente de que la gente que se dedica al mundo del arte presenta una sensibilidad de la que el resto carecen, o bien presentan en minoría o relacionada con otros aspectos.

Estaba sentada en mi escritorio cuando entró por la puerta de la oficina una chica sonrojada con una carpeta enorme. Oigo como pregunta amablemente y con vergüenza a la recepcionista si le puede interesar a alguien comprar alguna de sus obras puesto que es estudiante de Bellas Artes y está vendiendo algunas de sus creaciones artísticas para recaudar fondos para no sé qué trabajo de fin de curso.
La recepcionista cortesmente le responde que no, amablemente ella insiste en enseñarlas pero cuando me doy cuenta ya ha salido por la puerta. SÉ lo difícil que ha sido para ella hacer eso, lo difícil que es vivir del mundo del arte y que se te tomen en serio, que la gente valore el esfuerzo y el trabajo, sé lo que está haciendo esa chica y lo que le está costando atravesar esa simple puerta, pero sólo yo en la oficina, mientras el resto se ríe por lo bajo y creen que pide un precio desorbitado por un trozo de papel con algo de color de alguien que nadie conoce. En dos segundos me levanté de la mesa, y salí por la puerta de la oficina corriendo en su búsqueda, la encontré en el local de al lado. Me presenté, le dije que soy historiadora del arte y que me enseñara las láminas a mi. La chica con su sonrojez característica me mostró sus acuarelas  con imágenes de cañas de bambú, flautistas, diosas indias...pero hubo una que me llamó en especial la atención y me tocó en el alma. Era una vista del Himalaya, unas montañas nevadas sobre un prado verde y unas casas de piedra. La estampa era tal y como la recordaba de mi viaje a Tíbet en 2011. Aquello era personal. Decidí comprársela y se alegró mucho. La compré porque era un recuerdo íntimo, una ayuda para ella, un contacto para mi, y una esperanza para ambas. Era un intercambio en el mundo el arte, sin más ni menos. Lo de menos era el precio. 
La colgaré en el comedor o el estudio, enmarcada en madera. Prometí que le enviaría una foto cuando lo hiciera, que estaríamos en contacto, le di mi tarjeta profesional, le dije que podríamos montar junto a sus compañeros una exposición conmigo de comisaria, y también le dije que escribiría una anécdota en mi blog, tal y como hago, y que dejaría su contacto por si alguien quisiera interesarse por su trabajo. Un inicio como marchante de rebote. 

Elena S. +34619073724  arianaseattle@telefonica.net

Himalaya, Elena S, 2014,
1/4, impresión de acuarela sobre papel,
 30x40.





"Ars longa, vita brevis"

jueves, 19 de junio de 2014

VIKINGS. Una aproximación del mito a la realidad.


Aún hoy cuando pensamos en un vikingo lo primero que se nos viene a la cabeza es la imagen de un hombre muy grande y fuerte con barba, hacha en mano y un casco con cuernos en la cabeza. Pues bien, nada más alejado de la realidad. La palabra "vikingo" ni siquiera corresponde al nombre de una sociedad en sí, como los griegos o los romanos, sino que es más bien una manera de hacer las cosas, un estilo de vida que duró desde el siglo VIII al XII d.C aproximadamente.
El origen el término es discutido. La palabra Viking significa "ir de expedición" o bien "que vive en los fiordos", refiriéndose a las personas de procedencia escandinava que vivían de modo rural, saqueadores, navegantes, warriors tanto hombres como mujeres, supervivientes de las duras condiciones atmosféricas del lugar, gente con un espíritu fuerte, rudo, alimentado por el frío de las montañas y el misticismo de sus dioses y leyendas, seres conectados con la naturaleza. La palabra hacia referencia a la actividad, no al origen étnico, ya que eran conocidos como Norse o normandos (de origen franco), que estaría más indicado para describir a la sociedad noruega, sueca o danesa, el término Viking vino después.


A través de esta exposición, el Museo Marítimo de Barcelona junto con la colaboración del Statens Historika Museet de Estocolmo intenta arrojar un poco de luz sobre la verdadera identidad de la sociedad "vikinga", y así poder empezar a superar el estereotipo para encontrar la auténtica historia. 
En ocho ámbitos temáticos podremos descubrir y aprender sobre la comunidad, la religión y los dioses, la magia y ritos funerarios, la agricultura y ganadería, la manufactura de armas y joyas, el lenguaje rúnico, la vestimenta, y la construcción de naves acuáticas para zarpar a sus "viajes de comercio", movidos por la curiosidad y la búsqueda de soluciones para mejorar sus condiciones de vida, expediciones hacia otras tierras a través de las aguas frías del Norte.  

De los múltiples y todos interesantes ámbitos temáticos, destacaremos dos.


- Religión y dioses:

Los Norse (vikingos) eran paganos y politeístas. Adoraban a un panteón de dioses que personificaban las fuerzas de la naturaleza y otros conceptos. Más tarde, se convirtieron al cristianismo tras las incursiones en tierras extranjeras o los monjes misioneros.

Muchas veces cuando estamos hablando de dioses de diversas culturas, en realidad, hablamos de los mismos dioses, sólo que con diferentes nombres. Todo tiene un origen en la cosmología y la astrología. Freyja, por ejemplo, es la diosa del amor y la fertilidad para la cultura Norse, pues bien, cada dios estaba unido a un día de la semana igual que a un planeta, así pues, Freyja es Friday (en terminología inglesa) que al mismo tiempo es Viernes que es Venus, diosa del amor romana. Lo mismo pasa con Thor, que es Thursday que es Jueves que es Júpiter, dios supremo de la mitología romana que al mismo tiempo fue extraído del Zeus de la mitología griega. ¿Lo veis? llevamos milenios diferenciando entre culturas, matándonos en guerras, rezando al fin y al cabo, a los mismos dioses.

 

En la mitología nórdica existe el Valhalla que es como el "cielo" o paraíso donde van todos los guerreros a encontrarse con Odín (podría leerse aquí Yahvé). Los muertos son guiados hasta allí por valquirias (podría leerse aquí ángeles). El mundo está representado como un disco plano que está situado en las ramas del árbol del mundo Yggdrasil, que sostenía los nueve mundos, ¿podría haber alguna relación con el árbol de la vida de la Cábala judía?. Todo está lleno de paralelismos magníficos.  










- Arte:

Colgantes con el martillo de Thor
El arte de los países nórdicos tenía un estilo zoomórfico germánico, desarrollado a partir de las influencias del arte romano tardío, el arte celta y motivos de los pueblos de las estepas de Asia. Se trató de un arte aplicado a objetos de la vida cotidiana, como herramientas, joyas, armas, embarcaciones incluso. Se conservan ejemplares en metales y piedra, pero también en tela y madera, incluso oro. Hubo unos seis estilos de este arte dependiendo de la época: Broa-Osenberg, Borre, Jelling, Mammen, Ringerike y Urnes. Los nórdicos eran ciertamente presumidos y bien vestidos, así lo muestran las hebillas de plata o los múltiples abalorios y colgantes con variedades de piedras preciosas que encontramos. No hay que olvidar aquí las decoraciones rúnicas hechas en piedras o grabadas sobre utensilios domésticos.

Plata y oro en sus joyas

Joyas y esqueleto

Una de las pocas cosas que se puede añorar en esta exposición es la mención a celebridades de la época. Un apartado donde se mencionen los nombres y las historias conocidas de los personajes destacados de la "era vikinga" memorables como Erik el rojo (o el sangriento), quién colonizó Groenlandia; el famoso Ragnar Lothbrok, conocido hoy gracias a la serie de TV que emite el canal americano The History Channel, quien hizo varias expediciones vikingas a Inglaterra y fue rey semilegandario de Suecia y Dinamarca; o Lathgertha, una excelente y considerada guerrera vikinga, esposa durante un tiempo de Ragnar.

Imagen de la serie Vikings sobre las aventuras de Ragnar Lodbrok.

En lo que se refiere al espacio expositivo y el diseño se debe comentar que el recorrido no estaba señalizado así que en según qué momentos se hacía un poco difícil ir siguiendo la exposición de un lado para otro. Unas paredes de vitrinas con diseño minimal y estructuras que parecían blancos bloques de hielo, aspecto que ayudaba a dar una ambientación norteña adecuada al hilo argumental, dividían el espacio. Quizás existía un pequeño exceso de vitrinas y la mayoría de las piezas (aunque se puede leer en otros medios lo contrario) expuestas eran reproducciones, digamos que las joyas de la corona han sido prestadas al British Museum que actualmente expone Vikings, life and legend, no obstante, eran magníficas en sí para poder observar el material y llegar a la idea de uso. En lo que se refiere a la multimedia, abundaban los paneles audiovisuales e interactivos, pero algunos poco claros, es decir, el multitouch en su juego, desprendía varias imágenes de viva estética visual que aparecían y desaparecían pero no se alcanzaba a comprender su función. Cabe destacar y siempre es e agradecer, que es una exposición habilitada para personas con discapacidades físicas, se encuentran cartelas en braille, por ejemplo, cuesta creer que hoy en día aun este hecho no sea algo expandido y común en todas las instituciones culturales.

Tablero didáctico


Barco fantasma

Se ofrecen paralelamente una gran variedad de actividades y talleres derivados de la exposición, tales como viajes organizados a Dinamarca, cenas con menús de gastronomía nórdica, taller de joyería, concursos de microrealtos, y muchos más.

En conclusión, la exposición pretende romper con los mitos y leyendas y acercarse a la verdad histórica y real. Que no, que los vikingos no llevaban cuernos en sus cascos, y no se limitaban a saquear pueblos y robar sus riquezas, la mayoría vivían de la agricultura y la ganadería, y no eran ni más ni menos sanguinarios que sus contemporáneos. 

Bibliografía de interés:

Yves Cohat, Los vikingos, reyes de los mares (1989)

Oxenstierna, Eric Graf (1959) Los Vikingos, Ed. W. Kohlhammer GmbH, Stuttgart
Christiansen, Eric (2006). The Norsemen in the Viking Age. Blackwell Editors




"Ars longa, vita brevis"

viernes, 7 de marzo de 2014

MEDITERRÁNEO. Del mito a la razón

Esta exposición de carácter itinerante (posteriormente viajará a Madrid, Montreal y Chicago) engloba numerosas piezas de museos de toda Europa que han permitido formar una colección de la Antigüedad Grecolatina bastante completa. El mediterráneo fue una vía fluyente continuamente de creencias, ideas, conocimientos, mercancías, formas culturales, etc entre lugares tan importantes como Egipto, Grecia e Italia.

Personalmente siempre he considerado que Grecia era la cuna de la mayor parte de la cultura europea, por eso me da tanta pena ver el estado de Grecia actual con los grandes valores y pensamientos que tuvieron sus ancestros. Me imagino a Platón levantando cabeza ante los nuevos griegos y lanzando ejemplares de la República en las guerrillas callejeras.



El mar Mediterráneo, que da nombre a la exposición, es el origen del pensamiento occidental, las culturas surgidas entorno a estas aguas, como la Griega y la Romana son parte esencial de lo que hoy entendemos como Europa. En el siglo VI a.C, cuando el período de la Grecia clásica empezaba a aflorar, hubo un cambio en sus mentes respecto a la concepción de ver el mundo terrenal y el destino de los hombres, y el Olimpo de los dioses. Las ciudades griegas incorporaron el espacio público, que ya no pertenecía a los dioses sino a la comunidad, como el ágora, un lugar de intercambio de ideas y bienes, y valores como la paz, la abundancia, la prosperidad y la justicia se extienden. La exposición muestra esta argumentación con una selección de 165 obras griegas y romanas: estatuas, relieves, frescos, cerámica, mosaicos, joyas, etc que intentan aproximar a los hombres de la actualidad a la historia y la religión del mundo grecolatino a través de personajes mitológicos tan conocidos como Hércules, Europa, Eros, Jasón, Medea, Ulises, Odiseo, Prometeo y demás. La idea de remarcar la importancia de la filosofía como hilo conductor de la vida de un hombre queda clara y concisa, como si ésta fuera el pilar del alma.

“ El tiempo de la vida humana, un punto; su sustancia, fluyente; su sensación, turbia; la composición del conjunto del cuerpo, fácilmente corruptible; su alma, una peonza; su fortuna, algo difícil de conjeturar; su forma, indescifrable. En pocas palabras, todo lo que pertenece al cuerpo, un río, sueño y vapor; lo que es propio del alma, la vida, guerra y estancia en tierra extraña; la fama póstuma, el olvido. ¿Qué puede darnos entonces compañía? Única y exclusivamente la filosofía. Ésta consiste en preservar el guía interior, exento de ultrajes y de daño, dueño de placeres y penas, sin hacer nada al azar, sin valerse de la mentira y la hipocresía, aceptando lo que acontece, argumentando a la mente con pensamiento favorable, en la convicción de que ésta no es otra cosa que disolución de los elementos de los que está compuesto cada ser vivo.”
Marco Aurelio, Meditaciones II, 17.

Ante nuestros ojos aparece una nueva visión alejada de las batallas y el heroísmo de estos pueblos que nos muestran las películas de Hollywood (salvaguardando Ágora), y por una vez nos centramos ante el mito, la filosofía, la doctrina, la política, de los encuentros con los nuevos dioses como Mitra, Jesús…todo se contempla desde una complejidad que les convierte de nuevo en un referente próximo, reflejo de anhelos y contradicciones del hombre de hoy. Recomendable.



Comentando los aspectos técnicos de la exposición hay que mencionar la mala decisión del equipo de diseño de colocar una puerta corrediza mecánica que hacía un ruido horrible cada vez que alguien accedía a la sala, y de organizar un recorrido expositivo a veces ciertamente confuso. Positivamente hay que destacar la calidad de las obras –auténticos frescos de Pompeya del 25-45 d.C aunque sin ningún tipo de control climático o protección frente a los visitantes- y la sala de lectura auditiva donde se podían escuchar fragmentos destacados de las obras más conocidas de la literatura y el pensamiento griego. Algunas de las obras, la cerámica principalmente, estaba situada dentro de vitrinas, y el alumbrado consistía en un sistema de raíles con focos dirigidos, dependiendo de la obra con una intensidad de luxes que variaría entre los 50 y los 150, aproximadamente. Gran afluencia de público, por desgracia destaca algún que otro personaje maleducado que responde sin ninguna vergüenza a las llamadas telefónicas en mitad de la sala o hace un tour como “guía” comentando las obras a sus amigos durante todo el recorrido y en voz alta. Hay que comentar el maravilloso despliegue de obras literarias griegas y romanas que ha hecho la librería LAIE del Caixaforum a favor de la exposición, contando también con el magnífico catálogo de ésta. Muy tentador llevárselo todo a casa.


Más me pesa concluir con esta afirmación pero que a mi ver es cierta. El filósofo y poeta Friedrich Schlegel decía, en pleno Romanticismo alemán, que los griegos sentían naturalmente y que ellos –refiriéndose a los hombres de su época- sentían lo natural, sintiendo esa pena romántica al ver que su pueblo se alejaba del ideal griego. Respira tranquilo Schlegel, en España no hemos sido griegos nunca, nos ha faltado el espíritu y sobretodo el carácter. Nuestra cultura o nuestras formas no se vieron irradiadas del esplendor griego, jamás fuimos su sombra pues jamás andamos tras su estela. No hay ya en nuestro mundo global una noción ética con respecto a la comunidad (la polis), un respeto hacía la misma, pues si lo hubiera respetaríamos el espacio común, no contestaríamos a una llamada telefónica y daríamos voces frente a la contemplación de un pasado que se nos escapa, frente a una esencia que jamás fue nuestra.


“España no es Europa, no lo ha sido nunca –como tampoco lo han sido Turquía y Rusia. Europa es una complicada mezcla de las sucesivas aportaciones de Grecia, Roma, el cristianismo, el Renacimiento, la Reforma y la Revolución Francesa. Y España, de Grecia, tiene muy poco: un leve reflejo en el litoral levantino. De Roma, los rastros de una organización administrativa y jurídica, con cierta tradición arquitectónica. Del cristianismo, sólo su parte negra, sangrienta y combativa, la que hizo decir a Chateaubriand que los españoles son “des arabes chrétiens”. Del Renacimiento, fórmulas literarias y decorativas: palacios desvencijados, fachadas risueñas, plazas monumentales en tierras pobres, el endecasílabo –que trajo Boscán y pulió Garcilaso-, el neoplatonismo injertado por Fray Luis de León, etc.: un barniz nada esencial. De la Reforma, casi ni rastro. De la revolución del 89, otro barniz intelectual y político, más fino y frágil que un polvillo. Y, en cambio, lleva en la sangre una mezcla de savia mora, judía y visigoda que hace inviable cualquier corriente de europeismo.”

“Meditaciones en el desierto” (1946-1953) de Gaziel



Caixaforum Barcelona
Del 28 de febrero al 15 de junio de 2014.
Actividades no gratuitas entorno a la exposición: conferencias, conciertos, ciclo de cine, visitas guiadas...
telf: 934768600


"Ars longa, vita brevis"

sábado, 8 de febrero de 2014

ENTREVISTA AVELINA LÉSPER

Hace unos días el periódico LA VANGUARDIA publicó una entrevista realizada a la crítica Avelina Lésper. 
Quiero ser neutral y dar una visión lo más profesional posible, pero debo admitir que los comentarios de esta mujer hacen que me hierva la sangre como historiadora del arte.

La crítica mejicana denuncia que el arte contemporáneo es un fraude. Usa como argumento de esta afirmación que las obras carecen de valores estéticos. Hasta estas líneas, quién sabe algo de arte ya se debe de haber dado cuenta por donde van los tiros de esta mujer, y lo que vendría a ser que -quiero ser educada y respetuosa pero me es difícil- su cabeza es lo mismo a un cuadrado donde hay una idea fija que rebota de un lado a otro. 
Lésper es colaboradora de diferentes medios de comunicación y directora del programa de TV El Milenio visto por el Arte. Es una de las voces en contra del arte contemporáneo cuestionando desde los ready-made a las performances efímeras.

Cataloga el arte actual como una entera mentira, una burbuja económica como el boom inmobiliario. Cuando la reportera le pide que se explique ella argumenta que este arte se sustenta en irrealidades. Comenta que intenta cambiar la realidad de un objeto a través de la palabra otorgándoles valores que no son comprobables. Dice que el arte es un yugo de aceptación de la obra y asimilación, poniéndolo en la escala de un dogma religioso. No contenta, añade que el arte contemporáneo sólo existe porque únicamente está sostenido por el mercado, que a su vez es fluctuante y artificial. Habla así:

- "Se otorgan a las obras valores artificiales para que pienses: “si cuesta 90.000 euros es porque debe ser arte”".

Y digo yo, ¿no cuesta 90.000 € y más una obra de Miró, por ejemplo? ¿es realmente el arte contemporáneo el que alimenta esta burbuja económica? ¿por qué es tan radicalmente diferente un Picasso de un Duchamp? ¿como son técnicas diferentes le merece que una tiene valor estético y trabajo y la otra no? ¿sabe cuánta ideología hay detrás de una obra contemporánea, cuánto concepto, o sólo se fija en el exterior? ¿valora una obra por la forma en vez de también por el contenido? ¿trata igual a las personas? Se podría transcurrir así horas...

Quizás ahora muchos os preguntaréis ¿Qué pasa con Damien Hirst y sus escandalosos precios en el mercado? Lo sé, Hirst ha sido un ejemplo casi sin precedentes, es como la excepción que rompe la regla. Hirst ha realizado subastas monográficas en Sotheby's y lo ha vendido todo en una sola noche. Es conocido por obras como The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (el tiburón de los 12 millones de dólares) o For Love of God (la calavera recubierta de brillantes) vendida por 74 millones de dólares. Lo que no se sabe muchas veces es que parte de estas obras fueron compradas por el mismo galerista, marchante y agente de Damien Hirst, creando así una falsa especulación que lo único que le conllevó fue un stock de piezas de Hirst en el almacén del White Cube de LondreS. Personalmente, Hirst me gusta, sus precios son desorbitados, pero tampoco tiene la culpa de que haya personas que estén dispuestas a pagarlos, precisamente su obra, en parte, tiene este aspecto de crítica social a este tipo de personas que están pagando estos precios. Dejando la moral y la ética a parte, si compras una obra de Hirst es porque puedes permitírtelo -el mismo Hirst ya se denominó siempre a él mismo como businessman y no artista-. Es muy diferente lo que han hecho los bancos con la burbuja inmobiliaria, con la que Lésper compara el arte, hipotecando a familias de clase media con engañosos contratos fuera de sus posibilidades. Eso sí es triste.

Prosigo con la entrevista. Argumenta la crítica que el arte contemporáneo se tiene que tener en desconsideración porque son obras que algunas de ellas se hacen en pocos minutos, e incluso en factorías. Tampoco valoraría una obra por el tiempo que se ha empleado en crearla sino por el resultado final. Es obvio que todo arte requiere un tiempo de preparación y elaboración previa tanto física, a veces, como mental, siempre, el problema es que esta mujer se cree que una performance no conlleva ese trabajo detrás, y si lo hay, pero ella no lo ve porque sólo contempla un pincel, un cincel o una escuadra. Me refiero a que esta mujer sólo está considerando en sus comentarios el arte como algo que encierra pintura, arquitectura y escultura, no valora la fotografía, las performances, el videoarte o el handmade, por poner unos pocos ejemplos, porque hay miles de técnicas artísticas que requieren tiempos distintos. 
Supongo que estas opiniones también dependen mucho de como el sujeto utilice el arte en sí, es decir, si sólo buscamos belleza visual y contemplativa o si lo que nos gusta de la obra es la idea que hay detrás de ella, el discurso, la historia que nos hace pensar. A mi el arte me produce un placer visual enorme pero es más el placer intelectual que puedo obtener a través de él lo que realmente me satisface. Es como el aspecto físico de una persona y su interior, su pensamiento. 

En una de sus respuestas durante la entrevista comenta:

- "el arte necesita talento, que el artista tenga algo que mostrar a través de su obra. Con el arte contemporáneo los artistas no necesitan tener nada."

¿Ningún artista actual que realice arte contemporáneo tiene talento entonces? Yo creo que en parte es con el arte actual cuando el artista más necesita tener. Necesita sobretodo tener capacidad mental, idea, concepto, discurso, porque luego vendrá el crítico y el comisario de arte y harán su trabajo, pero el único y el primero que te sabrá explicar su obra es el artista. Todo esto sería muy fácil de entender si se dieran por superados los cánones estéticos de la belleza clásica, que deberían verse más que superados en pleno siglo XXI pero aun no es así. No obstante, algunos artistas contemporáneos dan por superados estas estéticas y crean una obra a través de la mente, donde no importa tanto la forma como el contenido. ¿Cree que hoy en día no se pintan cuadros como lo hacía Velázquez porque nadie más en la tierra es capaz? ¡Claro que hay gente capaz! pero es un tiempo que hemos superado, se trata de avanzar, de crear arte adaptado a tu época, que alguien hoy pintara como Velázquez creo que no tendría sentido. ¿Cree acaso que todas las obras de arte antiguo conllevan tras de sí una gran historia? pues no, algunas sólo estaban creadas para un placer visual, y eso no es malo, ojo, pero intento romper con el tópico de que como es antiguo es mejor. No obstante, soy consciente de que también hay mucha sobrevaloración en el arte contemporáneo, claro que sí, no lo intento ocultar, pero estaría bien poder crear un término medio en la balanza de este asunto, no hay que enfrontar el arte moderno con el arte contemporáneo, no es una lucha de titanes, es una evolución de la misma cosa.

R: -La denuncia social se ha ido haciendo a lo largo de la  historia del arte…

A.L: -Se ha dado, pero no como valor de la obra. Los Fusilamientos del 3 de mayo de Goya 

valen por la realización artística, porque su pintura fue trascendental y profundamente 

moderna en su momento. Y sigue siendo moderna ahora. Por eso vale una pintura de Goya, 

no por el discurso.


La denuncia social si puede ser un valor de la obra. De hecho hoy en día lo es y todo esto tiene sus inicios en las pinturas de arte moderno. ¿Por qué no hacer del arte una herramienta para la denuncia social? ¿por qué limitarlo sólo al placer estético? Es cierto que Goya tiene una gran realización artística y es un avanzado a su tiempo y a la modernidad de su momento, pero decir que una pintura de Goya no vale por su discurso...precisamente las pinturas de Goya estaban llenas de denuncia social y sátira, y me aventuraré a decir que creo que a él le hubiera gustado que se le valorara más por eso que por su técnica artística.

[...] Ellos han hecho del material la obra. Ahora para decir guerra ya no tienes que pintar los fusilamientos, ahora escribes la palabra guerra en un letrero.

No es que se haya hecho del material la obra, es que se ha hecho de la idea la obra. Este concepto es la clave del arte contemporáneo en su mayoría, y sería muy importante entenderlo. No es necesario pintar fusilamientos para entender una guerra, no hay nada de malo de manifestar la guerra en un letrero, la gente sabe leer y lo más importante, entender a través de la palabra, no sólo de la imagen.

Una de las primeras críticas americana que escribió sobre arte conceptual en los años '60 dijo:

"Cuando las obras de arte, como las palabras, son signos que transmiten ideas, no son cosas en cuanto tales, sino símbolos que representan las cosas. Una obra de esas características es un medio, más que un fin en sí misma. El medio no tiene necesidad de ser el mensaje y cierto arte ultraconceptual parece declarar que los medios convencionales del arte ya no son los adecuados para ser en sí mismos mensajes. El lenguaje en el arte puede convertirse en lenguaje en tanto que arte, o arte-lenguaje."
Lucy Lippard, crítica de arte.

R: -¿Estos artistas no son vendibles? (refiriéndose a artistas contemporáneos que según ella hacen un 


buen arte)

-Claro, pero las galerías necesitan que estén amparados por las instituciones. Cuando el Reina Sofía dejó de 


comprar a Arco, Arco se fue a la quiebra.


R: -El Reina Sofía dejó de comprar a Arco y empezó a exponer Picasso…
-
...Y a Goya, para que la gente vaya…

Bueno, esto es claramente un paso atrás, una salida fácil que intenta dejar a todo el mundo contento. Si el Reina Sofía en vez de haber optado por volver a las exposiciones blockbuster, que aseguraban un éxito de taquilla, se hubiera planteado hacer una serie de actividades tales como talleres, conferencias, mesas redondas, debates, visitas guiadas, etc etc sobre arte contemporáneo y sobre como entender el concepto y la idea, la evolución de la historia del arte...pues quizás hubiera sido una apuesta más valiente y seguramente más rentable con el tiempo en tanto en que hubiera hecho un gran servicio a la comunidad al intentar acercarlos a este tipo de arte en vez de rechazarlo a la sombra de grandes nombres.  

-Tàpies está sobrevalorado. Surgió porque el arte español empezó a verse huérfano de creadores y fue la oportunidad de encumbrar a un tipo como Tàpies, con un lenguaje y una creación limitadísima.

Tàpies, un tipo con un lenguaje y creación limitadísima...me duele en el corazón tener que contraargumentar esta frase así que voy a dejar que caiga sobre su propio peso. 



Es muy triste que una entrevista como esta tenga en facebook unos 3.533 likes, aunque habría que inventar el botón de los unlike para saber cuanta gente opina lo contrario. Los comentarios de los lectores de la entrevista son diversos, pero la mayoría de la gente la apoya, lo que es bastante preocupante pero no me viene de nuevo. Esta señora con sus palabras ha dado un suspiro de alivio a todos aquellos que acudían a una exposición y salían sin entender nada, en vez de eso el arte contemporáneo debería suscitar curiosidad e investigación. 

Aquí os dejo el link de la entrevista dichosa:


Para quien le quiera dejar sus comentarios o quiera leer sus blogs aquí os pongo en contacto directo con ella. Este es su blog en contra del arte contemporáneo que da auténtico miedo, pues su introducción es esta:

"Y los practicantes del antiguo oficio volverán, con sus pinceles y manchando todo de pintura. La belleza llenará vuestras calles. ¡Temblad, temblad, adoradores de mierda enlatada, porque cuando el anti-warhol, habrá llanto y rechinar de dientes...!"

http://hartismo.blogspot.com.es/



Parece que esté leyendo una cita de la Biblia en la que todo vaya acabar en la hoguera...miedo.






"Ars longa, vita brevis"